Preocupado y sin saber a quién recurrir se encuentra José Raúl Bustos López, propietario de la finca Vistas del Mar, de 92 manzanas que colinda con el río Brito y está situada a escasos 600 metros de la Boca de Brito donde la maquinaria contratada por HKND Group, ha ingresado para realizar la ampliación del acceso, sin ningún consentimiento ni negociación previa.
La preocupación de Bustos López es que en su propiedad existe un paso de servidumbre, que da acceso al mar y a pesar que el área es propiedad privada, la maquinaria ha ingresado a realizar sus labores.
Y aunque la maquinaria no ha tumbado las cercas que sirven para contener al ganado, los que trabajan en la ampliación de la vía llegaron con un motosierrista del lugar y cortaron un árbol de pochote y uno de roble, además se llevaron las tucas y dejaron solo las ramas, explicó Bustos López.
Julián Ricardo Campos Pérez, quien labora como mandador de la finca Vistas del Mar, dijo a LA PRENSA que cuando él llegó encontró todavía al motosierrista y al que está a cargo de realizar las mejoras de la vía, y aunque les dijo que esa área era propiedad privada y no municipal, “ellos cargaron los trozos de madera y se las llevaron en un volquete que tiene un rótulo que dice GCN, y abajo dice Gran Canal de Nicaragua”.
De acuerdo con Campos Pérez, él preguntó con qué permiso estaban cortando el árbol de pochote y el otro de roble, y el encargado de la obra le respondió que tenían permiso del Inafor (Instituto Nacional Forestal) y de la Alcaldía de Tola.
Campos Pérez le repitió que la propiedad era privada y que dejara las tucas (trozos) de pochote y roble, pero aseguró que la respuesta que recibió fue que “las iban a ocupar para hacerse unos mueblecitos”.
ABUSO Y DAÑO A LA PROPIEDAD
Bustos López consideró como abuso y daño a la propiedad privada lo que está ocurriendo. “Este camino solo es un paso de servidumbre en una propiedad privada, no hay derecho de vía, lo que hay es cercas para que no se salga el ganado, y la Alcaldía y el Inafor no pueden dar ningún permiso para hacer trabajos o cortar árboles dentro de una propiedad privada”, explicó.
Detalló que tiene veinte años de ser propietario de la finca, y lamentó que el Inafor ahora esté dando visto bueno para tumbar árboles en veda permanente y para colmo, sin consentimiento del dueño de la propiedad, argumentó Bustos López.
Asimismo recordó que hace dos años, el Inafor le emitió una autorización de aprovechamiento de madera y cuando ya había cortado unos 13 árboles la misma institución le denegó el permiso con el pretexto de que estaban protegiendo el río Brito, aunque el corte era a más de 64 metros del río. Para entonces le aplicaron una sanción la cual está apelando hasta en la Comisión Internacional de Derechos Humanos.
“Esta es la mayor incertidumbre que puede existir en este país, que no se respete el derecho a la propiedad privada, que sin permiso no solo corten los árboles de una propiedad que tiene dueño, sino que de una forma descarada también se roben la madera”, indica parte de un documento que Bustos López envió a LA PRENSA.
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