El anunciado ajuste salarial para maestros de primaria y secundaria por parte del Gobierno es considerado insuficiente, tanto por expertos en el tema como por sindicalistas independientes.
Jorge Mendoza, del Foro de Educación y Desarrollo Humano, dijo que un nueve por ciento de aumento al salario de los maestros no corresponde con el crecimiento económico que ha tenido el país. Y en comparación con el salario de educadores de la región, los maestros de Nicaragua “siguen siendo los menor pagados”.
Mendoza señaló que la media salarial en Centroamérica es de 420 dólares mensual para un maestro de educación básica, mientras el de un maestro en Nicaragua oscila entre 250 y 300 dólares mensual.
No obstante, Mendoza destacó que en relación con el salario que el maestro recibía en 2007, ahora gana más del 120 por ciento, “pero esa condición salarial todavía no se acerca a esos estándares de dignidad”.
Sostuvo que un informe mundial de la UNESCO, elaborado en 2012, indicó que los maestros además de estar adecuadamente formados para asumir las complejidades que significa actualmente el aula de clase, deben estar monetariamente reconocidos.
El hecho de que los maestros no estén reconocidos monetariamente afecta la calidad en su desempeño como docente, recordó Mendoza al referirse al informe.
Por su parte, Lesbia Rodríguez, de la Unidad Sindical Magisterial (independiente), calificó el aumento como una “burla”, “un engaño”.
“Siempre se está comparando los salarios en que vamos aumentando, pero nunca vamos a llegar al valor de la canasta básica y si hablamos de aumento salarial inmediatamente tenemos que pensar en la canasta básica”, sostuvo la sindicalista.
Mientras tanto, Juan José Rodríguez, secretario general del sindicato independiente José de la Cruz Mena, calificó de “ridículo” el aumento. “No representa un incremento salarial desde ningún punto de vista”, pues no está acorde al valor de la canasta básica. Expresó que, por ejemplo, la libra de queso pasó de 30 a 60 córdobas y el precio de la libra del frijol es ahora de 23 córdobas.
Según Rodríguez, el aumento representa en realidad 439 córdobas, por lo que “le podríamos llamar estrategia política progobierno”. Ellos esperaban por lo menos mil córdobas, pues demandaban 16.5 por ciento de reajuste.

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