Los desarrolladores independientes no pueden resistirse cuando un estudio mayor ofrece comprar sus creaciones exitosas. Tal es el caso de Brothers: A Tale of Two Sons, cuya desarrolladora, Starbreeze, no aguantó la oferta de 505 Games y vendió todos sus derechos y propiedad intelectual del juego, por 500,000 dólares.
La cifra para cualquiera no es despreciable, pero para un juego como el que traían entre manos suena un poco baja, dadas las 10 millones de unidades en ventas que habían reportado ¿o saben algo que 505 no?
Por su parte, 505 Games al fin posee la ansiada franquicia, y suponemos que ya estará planificando una segunda entrega del juego, que probablemente anuncien cuando Adrift, su actual producción, vea la luz.
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