Representantes de organizaciones de defensa de los derechos humanos, ambientalistas y políticas que se oponen al proyecto del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua; esperan que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), incluya el tema en próximos encuentros y discuta sobre los impactos sociales y ambientales de esta obra.
Esto si realmente la CELAC promueve la democracia de los países, la protección al medio ambiente y la justicia social; según Suyen Barahona, directiva nacional del Movimiento Renovador Sandinista.
Moreno era parte del grupo completado por Octavio Ortega, coordinador del Comité Nacional para la Defensa de la Tierra, el Lago y la Soberanía; Luisa Molina, directora de la Coordinadora Civil; Fernanda Martínez, de la juventud de este organismo y Benjamín Lugo, del Movimiento por Nicaragua; quienes esta semana llegaron a Costa Rica para denunciar las consecuencias de este proyecto del gobierno sandinista.
El colectivo no logró que en la III Cumbre de la CELAC realizada miércoles y jueves en Costa Rica, incluyeran sus preocupaciones en la agenda de discusión, pero entregaron una carta a la cancillería costarricense, quien dejó la presidencia por témpore, para que la dirija a este organismo.
En la misiva firmada por 25 organizaciones, explican cómo la ley 840 creadora del proyecto viola la soberanía de Nicaragua, expone las reservas del Banco Nacional y de cómo ha sido manejado el proyecto con negociaciones secretas, con falta de estudios ambientales y socioeconómicos, los problemas de la tierra, así como los eventuales daños al lago Cocibolca que pone en riesgo la seguridad alimentaria de futuras generaciones.
Buscar apertura en la CELAC no era el único objetivo, dado que los representantes de organismos hicieron foros en la Universidad de Costa Rica y expusieron su crítica ante medios nacionales de comunicación.
Esta visita sirvió para crear en Costa Rica un comité de apoyo en la lucha contra el canal, además de acordar para marzo un foro con especialistas de ambos países para debatir al respecto.
También crearon conciencia sobre las afectaciones que puede ocurrir la cuenca binacional en a frontera de Costa Rica y Nicaragua, sobre todo al momento de dragar el Cocibolca, afluente de ríos y humedales ticos cercas del río San Juan.
En ese sentido el grupo coincidió en que la gira fue exitosa y advirtieron que la lucha en las calles continuará, porque más campesinos en Nicaragua se están sumando a la causa, agregó Ortega.
Representante de agrupaciones políticas y de la sociedad civil nicaragüense también expusieron sobre el oscuro financiamiento del proyecto del canal interoceánico en Nicaragua.