
Inspirados en la premisa de que “para ser grandes hay que pensar y planificar en grande”, Christian Plaut y Esteban Estruch, ambos ingenieros comerciales, decidieron abandonar su trabajo como asesores de exportación para fundar una pequeña empresa. Así en el 2010 nació UniLabs International, en Chile.
Decidieron que una crema cosmética multipropósito de bajo costo, hecha a base de productos naturales era el producto indicado para hacer negocios. Pero, para no lidiar con la fuerte competencia que enfrentarían en el mercado chileno, apostaron por el hispano de consumo masivo en Estados Unidos, país al que llegaron en busca de clientes, pero prácticamente sin un centavo en la bolsa para invertir en la elaboración del producto.
Pero la falta de recursos no amedrentó a estos empresarios que demostraron que la fórmula del éxito es la audacia: “Llegamos únicamente con una buena idea y una empresa muy chiquitita, pero en el momento oportuno… Aprovechamos los conocimientos y los contactos que acumulamos durante los diez años como asesores de otros exportadores y fuimos en busca de compradores… Nuestro primer cliente nos hizo un pedido de un millón de dólares”, recuerda Plaut.
Los empresarios no olvidan que al escuchar el monto del pedido quién sabe qué cara pusieron que de inmediato el comprador les preguntó si necesitaban dinero. Sin dudar respondieron que sí y cuando preguntó ¿cuánto? a coro pidieron: un millón de dólares. Por alguna razón que nunca entendieron, el comprador hizo el cheque por el monto solicitado y se los entregó.
Esa primera venta permitió que UniLabs International naciera exportando a Estados Unidos y que sus cremas entraran directamente a las principales tiendas de distribución masiva en las zonas de mayor presencia hispana. Así llegaron a Walgreens, Walmart, CVS Store, Target y otras donde después de cinco años de presencia sus cremas de baba de caracol, cabernet, miel, blueberry y otros productos naturales, ocupan góndolas visibles de estos negocios y se han convertido en el quinto producto hispano en Estados Unidos.
La empresa vende sus cremas en Estados Unidos bajo la marca AndesNature y en solo cinco años de operaciones ya las ha posicionado también en México, Colombia, Venezuela y Chile, donde se distribuyen bajo la marca NaturConcept.
En ese primer año las ventas totales alcanzaron los cuatro millones de dólares. “Pero todo fue inversión… Invertimos un millón de dólares en publicidad, que para nosotros fue una fortuna, pero esa en publicidad en ese país es nada, también invertimos en viajes, equipos y tuvimos que contratar una promotora en Estados Unidos”, detalla Plaut.
Durante 2014 las ventas de la empresa alcanzaron los diez millones de dólares. Y se han fijado como meta conquistar el mercado centroamericano durante el 2015. Curiosamente, a pesar de ser Chile el país donde se fabrican estos productos, la empresa nunca se interesó por venderlos localmente.
“Finalmente entramos a Chile a petición de una cadena de tiendas que nos pidió exclusividad y con una inversión de cero peso fuimos ingresando a las principales cadenas del país”, dice Plaut.
Además, continúan ampliando su oferta. A las cremas multipropósitos que ofrecían inicialmente se han sumado cremas suavizantes, humectantes, reafirmantes y líneas especializadas como D-Betix, dirigida a una línea de productos a base de cobre que incluye protectores solares, espumas de afeitar y cremas antiacné y antiarrugas.
Gracias a esta diversificación ahora la empresa, que es ya la principal exportadora de productos cosméticos de Chile ,ofrece 80 productos.
Plaut considera que otro aspecto que les garantizó el éxito fue encontrar una fórmula que les permitió la fabricación masiva de las cremas a bajo costo, ya que en general los productos naturales son muy caros. Las cremas de UniLabs tienen un costo promedio de cuatro dólares cada presentación de 150 mililitros.
A pesar del crecimiento, Plaut y Estruch siguen manejando la empresa desde una pequeña oficina y cuentan con el apoyo de un encargado de bodega, otro de desarrollar empaques y etiquetas y uno más de puntos de venta; en el laboratorio tienen 200 empleados. Al hacer un recorrido por estos cinco años de éxito, Estruch insiste en que para ser grandes hay que pensar y planificar en grande y reconocen el apoyo de programas para emprendedores que ofrece el Gobierno a las pymes a través ProChile.
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