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La violencia del Estado

La sede de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) fue allanada por miembros de la Policía, el martes de la presente semana, durante una rueda de prensa sobre la demanda social de reducción de las tarifas de energía eléctrica.

Evidentemente, el allanamiento policial —sin justificación ni mandato judicial de por medio— fue para intimidar a esta organización defensora de los derechos humanos, a la que el régimen orteguista ha debilitado y tratado de liquidar por medio del ahogamiento económico.

Los gobiernos autoritarios como el de Daniel Ortega, al que algunos académicos internacionales llaman con elegancia intelectual, “régimen híbrido”, o sea una democracia con rasgos de dictadura, son violadores compulsivos de los derechos humanos. Sin embargo les molesta que se denuncien sus atropellos y hasta crean oficinas o procuradurías oficialistas de derechos humanos, que se encargan de ocultar o justificar sus fechorías contra la libertad, los derechos y la dignidad de las personas.

La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) fue constituida en abril de 1977, con el objetivo de defender los derechos humanos de los nicaragüenses que por ser opositores activos o simplemente no estar de acuerdo con el gobierno somocista, eran víctimas de hostigamientos, persecuciones, encarcelamientos, torturas e incluso asesinatos políticos.

El surgimiento de la CPDH coincidió con el comienzo de la entonces novedosa política de Estados Unidos en defensa de los derechos humanos, impulsada por el presidente demócrata Jimmy Carter (1977-1981), quien puso fin al histórico respaldo de los gobiernos estadounidenses a la dictadura dinástica somocista, lo cual derivaría en factor determinante para el derrocamiento del general Anastasio Somoza Debayle, en julio de 1979.

Por su dedicación intransigente a la defensa de los derechos humanos de los nicaragüenses, la CPDH fue también víctima de la represión de la dictadura somocista en sus últimos dos años y medio de existencia. Pero esta situación no mejoró después de la caída del somocismo y el triunfo de la revolución sandinista, sino que empeoró debido a la orientación totalitaria de tipo cubano castrista de los comandantes del FSLN, y su concepción política desviada de que para consolidar y mantener el poder hay que practicar la represión de manera absoluta y total, no solo en el ámbito político sino también en las esferas económica, social y cultural.

Durante la dictadura sandinista de los años ochenta la sede de la CPDH fue incluso allanada por las fuerzas represivas de la Policía y la Seguridad del Estado (las cuales saquearon sus archivos que registraban las denuncias de las incontables violaciones a los derechos humanos), algo que la dictadura somocista no se atrevió a hacer ni siquiera en la etapa más cruda de la represión, durante la insurrección nacional final.

La Policía ha tratado de justificar el allanamiento de la CPDH ocurrido el martes pasado, por medio de un comunicado en el cual asegura con simulada ingenuidad que lo hizo porque recibió la denuncia de que en ese lugar se estaba cometiendo un delito. Pero no es que sean bobos. Lo que pasa es que para el orteguismo el poder del Estado se ejerce necesariamente por medio de la violencia: “ enmascarada, si es posible y, si es preciso, franca y descarada”, como lo proclamó brutalmente el doctrinario revolucionario ruso Miguel Bakunin.

Editorial derechos humanos Estado violencia archivo

COMENTARIOS

  1. Rose Robert de Herrera
    Hace 9 años

    es que los perrocuacos creen que aun estan en las nubes oscuras de los 80’s, que te desaparecian, te asesinaban te torturaban y NADIE decia NADA, ni LA PRENSA ni la CORPORACION por estar censuradas de por vida, SOMOZA al menos dejo que al menos se estableciera una commission de DD.HH INDEPENDIENTE, no OFICIALISTA como la que mangonea omar cabeza de vaca; y a como se consolida esta dictadura criminal sandinista, un dia la agarran CONTRA la PRENSA y CORPORACION a como lo han echo en el pasado

  2. Denis
    Hace 9 años

    Aprendamos de Democracia,cuando lo logremos vamos a poder convivir como seres humanos y no como salvajes. Vamos a saber luchar civicamente contra la corrupción, el despilfarro, la violación a los Derechos Humanos, contra todo tipo de Dictadura, por Elecciones Libres, por un Poder Judicial regido por la Constitución, un Asamblea que verdaderamente trabaje para el Pueblo u no para una familia;bo nos engañemos, meditemos, pensemos en el futuro de nuestros hijo y Nieto,luchemos por la Paz

  3. Luciano
    Hace 9 años

    El sr Carlos Alvarado que comenta en este editorial, se asemeja al Abogado del Diablo o tienden sus comentarios a ser una apologia con respecto al actual inconstitucional gobierno. Hoy mismo nuestro gobernante esta defendiendo en la cumbre de la Celac a un puertoriqueño acusado de los mismos cargos que esgrime a nuestra CPDH el sr Alvarado. Aqui en Nicaragua se ha violado el Estado de Derecho, y por ende todas las inconformidades estaran latentes en nuestros medios de vida. Dios te salve Nicarag

  4. Hace 9 años

    La CPDH es un grupo de descomocidos,financiados por oscuras instituciones que se pone al margen de la ley al mezclarse y defender grupos que andan asesinando y violando la paz de la gente del campo. Esto es ilegal en cualquier pais y serian enviados a prision. En los USA cualquiera que protege a terroristas es un terrorista y lo matan o lo emprisionan. Asi es que no me digan que estos criminales tienen que tener libertad de matar a gente inocente y acarrear armas ilegales con fines deluctivos.

    1. Jose Castillo
      Hace 9 años

      Sos antiimperialista, antigringo, anti USA, y para que lo pones de ejemplo. Cualquier pais aplica las leyes cuando hay que salvaguardar las vidas de sus ciudadanos.

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