Federica Mogherini

2015, un año trascendental en las relaciones UE-Celac

La UE y la Celac representan 61 Estados, casi un tercio de los miembros de las Naciones Unidas. Tenemos diferentes puntos de vista y enfoques, pero es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Y esta asociación entre nuestras dos regiones es muy necesaria en un mundo cada vez más complejo.

Los pueblos de América Latina, el Caribe y Europa tienen una larga historia de aspiraciones comunes. A menudo nuestros destinos se han cruzado, hemos pasado tiempos difíciles, incluso dramáticos; hoy en día compartimos un deseo de paz y prosperidad que nuestras raíces culturales e históricas han contribuido a fortalecer de generación en generación.

Por eso me alegra participar en la celebración de la tercera Cumbre de la Celac (la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe) que se celebra en San José esta semana. Representa para mí la oportunidad de escuchar de primera mano las esperanzas y ambiciones que esta gran región tiene para sí, para sus ciudadanos y para todos nosotros, a medida que los países de la Celac siguen reafirmando su papel en el resto del mundo en cuestiones que nos afectan a todos: cambio climático, energía, derechos humanos, seguridad, comercio, cultura.

En San José también tengo la oportunidad de reiterar a América Latina y Caribe, el renovado impulso que la UE quiere dar a nuestras relaciones. Una nueva mirada política abierta, consciente de que el fortalecimiento de nuestra relación es una prioridad estratégica. En un mundo tan fragmentado, donde el desarrollo y la democracia están tan amenazados, se nos pide trabajar como europeos, latinoamericanos y caribeños en nuevas perspectivas para un espacio seguro de paz y diálogo. Es por eso que Europa está siguiendo de cerca el debate sobre una integración más profunda en América Latina y el Caribe. El cambio histórico en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es sin duda una buena noticia.

La UE y la Celac representan 61 Estados, casi un tercio de los miembros de las Naciones Unidas. Tenemos, por supuesto, diferentes puntos de vista y enfoques, pero es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Y esta asociación entre nuestras dos regiones es muy necesaria en un mundo cada vez más complejo, donde los principios fundamentales del orden internacional están en juego.

En lo que se refiere al cambio climático, los países de la Celac son socios comprometidos en llevar adelante este programa y felicito al Perú por la excelente gestión de la última Conferencia de las Partes de diciembre (COP 20). Ahora tenemos que seguir construyendo sobre el resultado de Lima, y trabajar duro para lograr un acuerdo global y jurídicamente vinculante en la conferencia de París en diciembre próximo.

Otra cuestión global, donde la UE y los países de la Celac pueden unir sus fuerzas es la lucha contra la pobreza. Durante la última década se ha logrado mucho en América Latina y el Caribe: la pobreza se ha reducido en casi la mitad. Esto se debió principalmente al crecimiento económico y programas sociales focalizados. Como UE, la mayor parte de nuestra cooperación en todo el mundo se centra en la lucha contra la pobreza y la promoción del desarrollo sostenible. Somos el mayor donante multilateral en toda la región, con más de 5,000 millones de euros para ayudar a los más vulnerables del continente.

Es imprescindible que la UE y los países de la Celac sigan trabajando juntos, en proyectos concretos a nivel local, y persigan objetivos ambiciosos en el plano internacional. Vamos a coordinar mensajes y a unir nuestras fuerzas en las conversaciones sobre desarrollo sostenible a escala global (agenda para el desarrollo post-2015), y así dar respuesta a los llamamientos de nuestros ciudadanos para un mundo más justo.

Sin embargo, no puede haber verdadero desarrollo sin seguridad. La UE y los países de la Celac tienen la oportunidad y la responsabilidad de hacer más de manera conjunta, en la lucha contra el crimen organizado, tráfico de drogas y terrorismo y restaurar la paz en situaciones posconflicto en las Américas y más allá. La seguridad es un desafío común que requiere ser abordado de manera compartida, no solo a través de la acción de las fuerzas de seguridad, sino también con medidas sociales y de desarrollo, a través de la creación de empleo, el crecimiento y la defensa de la dignidad humana.

La UE es el segundo socio comercial y el primer inversor extranjero de la región Celac, con un impresionante stock de inversiones de 464 mil millones de euros. Una cifra superior a la suma de inversiones de la UE en China, India y Rusia combinadas. Las inversiones de la UE se caracterizan por un enfoque de desarrollo sostenible y responsabilidad social y un valor añadido en términos de creación de empleo, transferencia de tecnología, investigación, e innovación que esperamos poder ampliar a más países de la región.

Pero ¿Cómo aseguramos de que el crecimiento siga siendo sostenible, beneficie cada vez a sectores más amplios de la sociedad y habilite el progreso a la vez que respeta el medioambiente? ¿Cómo gestionamos los recursos y damos forma al futuro de nuestros hijos, basándonos en orientaciones determinadas a través de opciones democráticas? Coincidimos con muchos líderes de países Celac, como la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quienes consideran que la respuesta se ha de buscar en la educación, innovación tecnológica y el desarrollo de negocios con un gran valor añadido ¡Podemos trabajar también sobre estos temas! Horizonte 2020 es el nuevo programa de la UE dedicado a la investigación e innovación tecnológica, con un presupuesto de ochenta mil millones de euros en siete años. Es el programa de investigación más grande a nivel global, abierto a investigadores de todo el mundo ¡He aquí un área con un potencial único de crecimiento para nuestras dos regiones!

Con una gama tan extensa de oportunidades, con tantas maneras de transformar nuestros desafíos en historias conjuntas de éxito, miremos con esperanza hacia las Cumbres, con la certeza de que el partenariado UE-Celac puede realmente cambiar las cosas, a ambos lados del Atlántico.

La autora es alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad y vicepresidenta de la Comisión Europea

 

COMENTARIOS

  1. Hace 12 años

    Es una buena noticia esta aver si asi animan las asperesasalgunos precidentes e politicos

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí