Salir o entrar de Nicaragua, o bien sacar un cargamento de mercancía, ya sea vía aérea o terrestre, sigue siendo un dolor de cabeza. Es por esa razón que los empresarios volvieron ayer a exigir públicamente al Gobierno una respuesta inmediata a la burocracia que, cada vez más, se arraiga en los puntos fronterizos.
El presidente del Cosep, José Adán Aguerri, dijo que durante la reunión de la mesa de exportadores con el Gobierno, el martes, se pidió que se establezca un sistema de despacho domiciliar, para evitar largas filas de contenedores en las fronteras o bien en las básculas.
Aguerri dijo que debido a que a veces hay problemas en el horario de las básculas, los contenedores no están llegando a tiempo a los puertos de embarques. “Tenemos que establecer despachos domiciliares como los hay en el caso de zonas francas”, afirmó.[/doap_box]
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, dijo que si bien en el caso del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino se ha reducido el número de formularios para la entrada y salida de pasajeros, persisten las largas filas por la mañana y al mediodía.
El problema, según Aguerri, es que Migración decidió cambiar su forma de atender a los pasajeros. Hasta hace unos años por ejemplo, cuando cuatro vuelos coincidían, por cada aerolínea habían cuatro oficiales de Migración.
Ahora, reporta, las aerolíneas ya no extienden el formulario de Migración al pasajero, sino que estos una vez que se chequean, hacen larga fila para ser atendido por Migración de cualquier línea aérea. “Esto hace de que tengamos esas filas grandes especialmente en las horas pico, que son en la mañana o al mediodía”, afirmó.
Por tal razón, los empresarios piden que haya más personal de Migración en las horas de mayor afluencia y se busque cómo ampliar la zona de salida de los viajeros, como sí la tienen otros aeropuertos de Centroamérica.
El representante de Cosep dijo que debido al crecimiento de llegada de viajeros en los últimos años y el que se espera en los próximos años, hay más presión en la infraestructura de la terminal aérea y por tanto se debe buscar una solución inmediata.
“No tenemos una junta directiva del aeropuerto que esté trabajando de forma completa, y que debería estarse sumando a este proceso, a este esfuerzo, a plantear soluciones”, cuestiona.
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