El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos teme que terroristas puedan usar el programa de exención de visas para llegar al país a través de naciones con las que Washington tiene relaciones amistosas, y está dando pasos para lidiar con los puntos débiles del programa, aseguró este viernes su secretario, Jeh Johnson.
Durante un almuerzo de la industria de la aviación, Johnson dijo que no desea eliminar el programa, que facilita que los estadounidenses viajen a países amigos y que ciudadanos de esos países visiten Estados Unidos. Pero agregó que algunos de esos países tienen también ciudadanos o residentes legales que han ido a combatir o a entrenar con grupos terroristas en el Medio Oriente, África y Asia y después han regresado a casa con planes de violencia.
Por ejemplo, Francia y Alemania tienen grandes poblaciones de ciudadanos que han viajado al Medio Oriente a luchar o entrenar con al-Qaida o el grupo extremista Estado Islámico. La preocupación es que esos combatientes regresen a sus países de residencia y de ahí viajen a Estados Unidos.
Johnson dijo que los 15 centros de autorización de la Policía de Aduanas y Protección Fronteriza en los aeropuertos extranjeros para investigar a los pasajeros de vuelos a Estados Unidos han sido exitosos.
El centro que la agencia abrió el año pasado en Abu Dhabi, Emiratos Arabes Unidos, impidió a 450 personas abordar vuelos a Estados Unidos, incluyendo algunos que se encontraban en la lista de observación terrorista, dijo.