Hay desafíos y situaciones que prescriben la necesidad del cambio. No obstante muchas veces la decisión misma de cambiar es difícil ya que requiere de una reflexión interna de las cosas que uno realmente le importan, sus valores, expectativas/esperanzas y límites que está dispuesto a aceptar.
Las relaciones tanto laborales como de familia requieren para mantener un equilibrio sano de dosis mínimas de respeto, comunicación, cuidado, apoyo y beneficio mutuo.
El proceso de cambio puede iniciarse haciendo una reflexión sobre las cosas que sí/no se tienen y se quieren y comparar esa situación con el lugar donde uno quisiera/debería o podría estar, respondiendo las siguientes preguntas:
1. ¿Qué tengo?
2. ¿Qué no tengo?
3. ¿Qué quiero?
4. ¿Qué no quiero?
Las cosas que tengo y quiero debo mantenerlas; las que no tengo y quiero debo procurar alcanzarlas; las que no quiero y tengo debo eliminarlas y las que ni quiero ni tengo debo evitarlas.
Las comparaciones no suelen ser buenas; pero a veces son necesarias para saber cómo se compara uno respecto a una situación objetiva que refleje una buena práctica o situación.
5. ¿Si me comparo con una situación normal o de buena práctica; dónde debería estar o qué cosas debería tener?
Evalúe las tendencias y dónde podría llegar a estar en caso de no cambiar las cosas.
6. ¿Cuáles son las consecuencias de no tomar acción?/¿De no cambiar? ¿Qué perjuicios enfrentaré?
Evaluar cuáles serán las consecuencias que uno tendrá que enfrentar en el fut
uro si las tendencias se mantienen. 7. ¿Existen algunos síntomas de que esas consecuencias no deseadas pudieran ya estarse presentando?
8. ¿Qué acciones concretas puede tomar para orientarse al logro de las cosas que quiere tener y evitar las que no desea?
En las acciones de cambio; hay decisiones que pueden tomarse de una sola vez y otras que deben mantenerse en el día a día.
Por ejemplo, en el caso de decidir hacer una dieta no consumir más de 2,000 calorías al día o en el caso de decidir hacer un presupuesto más ajustado, no gastar más de la cantidad diaria que haya presupuestado.
Lo importante es mantener la disciplina de las acciones que haya decidido tomar y crear costumbres con la repetición; de esta forma creará un nuevo balance más positivo en su vida o negocio.
(*)[email protected] Aprende más en: www.123libertadfinanciera.com
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