Javier Colina no se detiene a esperar que pase la tormenta. Ha aprendido a bailar bajo la lluvia. Y mientras intenta mantener la nariz fuera del agua, ha inculcado a sus jugadores que el corazón es el mejor proveedor de fortaleza cuando los músculos se agotan.
Un día después de ser arrollado por un tornado de emociones, al cual sobrevivió, Colina intentaba pensar en frío, no solo para apreciar lo realizado, sino para definir sus nuevas estrategias y hacerle frente a los Gigantes, que parecen listos para destruir a su paso.
Fuera de las rayas todo parece fácil, pero es difícil. Chinandega fue un rival de calibre y tuvimos que emplearnos al máximo para derrotarlo. También pudimos haber perdido. Pero los muchachos sacaron el extra y ahora estamos en la Final frente a un adversario complicado como es el Rivas, pero se le puede derrotar también, asegura.
«Estamos contentos con agregar a Wuilliam Vásquez a nuestra line up. Confiamos en que Carlos Teller mostrará su verdadero nivel ahora en la Final», agregó.[/doap_box]
Después de haberle dado vuelta a una serie que estaba 0-2 ante los Tigres, las palabras de Colina no pueden ser desestimadas. En lo más profundo del sufrimiento, mostró carácter y también capacidad para motivar a un equipo que estaba al pie de la tumba.
Les dije a los muchachos que mientras hay vida, hay esperanza, y que en el beisbol hay ejemplos de equipos que han hecho girar series desfavorables, como la de Boston en el 2004 ante los Yanquis. Así que saliéramos a pelear con el corazón y que si se perdía, lo hiciéramos con las botas puestas, pero hicimos más que eso, agrega el venezolano.
Ahora está la Final enfrente y aunque el Bóer intenta reponerse al agotamiento físico y a las fisuras que ha acarreado en todo el torneo, Colina está en pie de guerra, seguro de que pueden seguir haciendo quedar mal los pronósticos, que de nuevo los ponen en desventaja ante el balanceado plantel sureño, que intenta revalidar su título.
Mi filosofía es que no hay favoritos. Después de muchos años en el beisbol, estoy claro que todo es posible, afirmó el timonel, que en su primer año como dirigente, va hacia una final.
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