El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, aseguró que los crecientes asesinatos de policías en el país «no van a quedar en la impunidad», porque espera que se les aplique todo el «rigor de la ley» a los homicidas, que en lo que va del año han ultimado a cinco agentes.
«Tienen que tener seguridad (…) que estos crímenes no van a quedar en la impunidad, y que además esperamos que a estas personas se les castigue con todo el rigor de la ley», dijo el mandatario durante una conferencia de prensa previa a una reunión con su Gabinete Social.
Los homicidas de policías serán castigados «porque están atentando contra personas que el único propósito es garantizar la seguridad de la ciudadanía», advirtió.
En los primeros 12 días de este año al menos cinco agentes policiales han sido asesinados a tiros por sujetos desconocidos en el país, tres de ellos entre este fin de semana y la madrugada de hoy.
Sánchez Cerén mandó hoy un mensaje de pésame y condolencias a las familias de los policías asesinados, al tiempo que reafirmó que las pandillas son responsables de esos crímenes, como han dicho otras autoridades.
«Evidentemente las pandillas están reaccionando ante la efectividad del trabajo que está realizando la Policía Nacional Civil», señaló el mandatario.
«Esas acciones (asesinatos de agentes) en ningún momento golpean la moral de la Policía», aseguró.
Por el contrario, destacó que en el caso del agente de la UMO (Unidad de Mantenimiento del Orden de la PNC), Justo Germán Gil Espinoza, asesinado el sábado en el municipio de San Juan Opico, departamento de La Libertad, «el mismo día se capturaron (…) tres» sospechosos.
«Entonces, no dudo que ya han de haber capturas en estos últimos dos asesinatos» ocurridos entre el domingo y hoy, sentenció.
Entre la noche del domingo y la madrugada de hoy fueron asesinados los agentes policiales Pedro Adilson Ramos Pérez y Julio César Serrano Girón, respectivamente, según la Fiscalía.
Ramos Pérez, de 30 años, fue asesinado anoche en un sector de la ciudad de Santa Tecla (centro), aledaña a San Salvador, y estaba asignado a la sede del programa de servicios sociales para mujeres Ciudad Mujer en la localidad de Lourdes (centro).
Por este caso, pocos minutos después del crimen fueron detenidos cuatro sospechosos, dos hombres y dos mujeres, a quienes se les decomisó un arma de fuego.
Por su parte, Serrano Girón fue ultimado en la madrugada de hoy en el cantón Llano Largo, del municipio de Jutiapa, departamento de Cabañas, 68 kilómetros al noreste de San Salvador.
Serrano Girón, de edad no precisada, era parte de la escolta de un diputado del gobernante Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y se dirigía a su trabajo en la Asamblea Legislativa en San Salvador cuando fue asesinado, según medios locales.
El sábado, el agente de la UMO Gil Espinoza fue ultimado a tiros por desconocidos en San Juan Opico.
Los pasados 5 y 6 de enero fueron asesinados también los agentes William Alexander Portillo y Víctor David Hernández Clavel, respectivamente.
En 2014 fueron asesinados 39 miembros de la Policía Nacional Civil (PNC), que ha capturado al menos a 129 personas vinculadas a esos crímenes, según el director de la institución, Mauricio Ramírez.
El director de la Policía, Mauricio Ramírez, ha señalado en varias ocasiones a la prensa que los crímenes contra miembros de la PNC son una respuesta de las pandillas a las acciones que esta institución lleva a cabo para combatir la criminalidad.
El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, pidió el domingo a las autoridades redoblar las medidas de seguridad para los salvadoreños en general y para los agentes del orden en particular, ya que la inseguridad en el país es «muy grave».
Sánchez Cerén aseguró hoy que el Gobierno sigue «trabajando por el fortalecimiento institucional de la Policía Nacional Civil, haciendo los procesos de depuración».
También, «seguimos trabajando en lograr una estrategia más eficiente de combate y persecución al crimen y (…) el tema de prevención y rehabilitación de todas esas áreas», subrayó.