«En los últimos ocho años se ha producido en Nicaragua un gravísimo retroceso institucional, marcado por el irrespeto sistemático a la ley, los fraudes electorales, la partidización del Estado, la represión y la violencia política». Eduardo Montealegre, diputado y excandidato presidencial.
Los ocho años del Frente Sandinista en el poder, que se cumplieron ayer, equivalen a ocho años de retroceso institucional, según el diputado y excandidato presidencial Eduardo Montealegre Rivas, quien estima que este período ha estado “marcado por el irrespeto sistemático a la ley, los fraudes electorales, la partidarización del Estado, la represión y la violencia política, el culto a la personalidad del gobernante y el cierre paulatino de los espacios de participación ciudadana”.
[doap_box title=»Ilegal y fraudulento» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Las elecciones del 2011, en las que Daniel Ortega fue reelecto como presidente de la República, en contra de la Constitución Política que prohibía la reelección continua, fueron denunciadas como fraudulentas por la falta de transparencia y varias irregularidades en el proceso electoral. La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) advirtió del retroceso en la “calidad democrática” de los procesos electorales por la “escasa transparencia y neutralidad” del poder electoral.[/doap_box]“Hoy vivimos en uno de los pocos países del continente donde no impera la ley, sino la voluntad del gobernante de turno”, aseguró a LA PRENSA el diputado, en alusión al gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
El también exministro de Hacienda y Crédito Público opina que aunque en lo económico el actual Gobierno logró mantener la estabilidad macroeconómica, aprovechándose de los resultados de una exitosa administración en el período 2002-2006, paralelamente también ha administrado a discrecionalidad los fondos de la cooperación venezolana para otorgar prebendas.
“INSTAURACIÓN GRADUAL DE UNA DICTADURA”
Azahálea Solís, crítica y opositora del actual Gobierno, considera que estos ocho años han sido la instauración gradual de una dictadura, por lo que considera que no hay nada que celebrar, aunque en las calles y las rotondas de Managua se vea gente ondeando la bandera rojinegra y gritando la consigna “ocho años de buen gobierno”.
“En estos ocho años la Constitución desapareció, el marco jurídico del país ha sido pisoteado, una persona se coloca por encima de las leyes y su voluntad personal es la que prevalece”, afirma Solís en alusión a Ortega, quien regresó al poder el 10 de enero de 2007 y fue reelecto en el cargo en las cuestionadas elecciones del 2011, violando además el artículo 147 de la Constitución, que prohibía la reelección consecutiva.
Sin embargo, el también excandidato presidencial Edmundo Jarquín estima que los actos de represión en las calles son manifestaciones del “nervio” con el que este Gobierno reacciona aún en contra de protestas pacíficas que a veces no tienen ningún vínculo político.
“Ese nerviosismo solo se ve cuando el poder comienza a caer en una etapa de agonía”, advirtió Jarquín.
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Simpatizantes del gobernante Frente Sandinista se instalaron ayer en las rotondas de Managua para celebrar ocho años del regreso de Daniel Ortega al poder. También se tomaron la plaza donde está ubicado el Monumento a Pedro Joaquín Chamorro Cardenal,
Ortega ha producido “gravísimo retroceso”
Los ocho años del Frente Sandinista en el poder, que se cumplieron ayer, equivalen a ocho años de retroceso institucional, según el diputado y excandidato presidencial Eduardo Montealegre Rivas, quien estima que este período ha estado “marcado por el irrespeto sistemático a la ley, los fraudes electorales, la partidarización del Estado, la represión y la violencia política, el culto a la personalidad del gobernante y el cierre paulatino de los espacios de participación ciudadana”.