Fuertes explosiones, intensos disparos y nubes de humo precedieron al anuncio sobre la conclusión de la crisis ayer en París. LA PRENSA/EFE

Francia recupera el aliento tras 54 horas de horror

Después de 54 horas de frenesí terrorista y psicosis colectiva, que comenzaron el miércoles a las 11:30 de la mañana con la masacre en un semanario, el horror terminó ayer

Después de 54 horas de frenesí terrorista y psicosis colectiva, que comenzaron el miércoles a las 11:30 de la mañana con la masacre en el semanario Charlie Hebdo , en París, el horror terminó ayer con el doble asalto de las fuerzas de seguridad en dos puntos de la capital francesa que dejó tres yihadistas y cuatro rehenes muertos, en medio de explosiones y disparos.

Mientras, Narit al Nadari, una autoridad religiosa de al-Qaida en la Península Arábiga (AQPA), a la cual pertenecían los hermanos Said y Chérif Kouachi, autores del ataque contra el semanario, amenazó a Francia con nuevos ataques en un video difundido, reveló el centro de vigilancia estadounidense de sitios islámicos (SITE).

“No estarán en seguridad mientras combatan a Alá, a su mensajero y a sus creyentes”, dice Narit, quien no reivindicó que los ataques en París los haya realizado la organización.

“Soldados que adoran a Alá y sus mensajeros están entre nosotros. No le temen a la muerte, buscar al mártir en nombre de Alá”, añade este líder, en una referencia implícita a los autores del atentado.

FIN AL TERROR

Los hermanos Kouachi fueron abatidos sobre las 5:00 p.m. en Dammartin-en-Goele, al noreste de París, tras atrincherarse en una imprenta cuando las fuerzas de seguridad les pisaban los talones. Un hombre que estaba dentro del mismo edificio (aunque existen dudas sobre si los Kouachi sabían de su presencia) consiguió salir ileso.

“Dijeron que quieren morir como mártires”, afirmó Yves Albarello, un legislador local que dijo estar en el puesto de mando, a la cadena de televisión francesa i-Tele.

Casi en paralelo, las fuerzas especiales de la Policía lanzaban un asalto entre explosiones de granadas y disparos de fusiles Kalashnikov sobre el supermercado judío Hyper Cacher, en el este de París, donde el francés Amedy Coulibaly retenía desde hacía cuatro horas a un número indeterminado de personas. Cinco personas, incluido Coulibaly, murieron en la operación, mientras que cuatro policías resultaron heridos.

Continuaba sin conocerse la suerte de una cuarta sospechosa, a quienes identifican como esposa de Coulibaly. Varios heridos fueron capaces de huir, dijo la Policía. Quince rehenes fueron liberados.

YIHADISTAS COORDINADOS

Coulibaly asesinó el jueves a una policía municipal en el sur de París, en una acción coordinada con los hermanos Kouachi.

En una conversación telefónica con el canal de televisión BFMTV durante el secuestro, Coulibaly aseguró actuar bajo las órdenes del grupo radical autodenominado Estado Islámico y haberse coordinado con Chérif Kouachi, quien a su vez, en declaraciones a la misma televisión, indicó haber sido enviado y financiado por al-Qaida en Yemen para cometer la acción.

Coulibaly fue condenado en diciembre de 2013 a cinco años de prisión por intentar ayudar a escapar al antiguo miembro del Grupo Islámico Armado (GIA) argelino Sman At-Belkacem, que cometió un atentado en la estación de tren del Museo de Orsay en París en 1995. Chérif también fue detenido y finalmente liberado sin cargos en ese mismo caso, lo que evidencia el conocimiento previo entre ambos terroristas.

Tras horas de espanto por el crimen del Charlie Hebdo , París se sumió en el pánico y en un estado cercano al marasmo, con sus principales vías cortadas por la operación policial y falsas alarmas que sumieron lugares, como la turística plaza Trocadero, en el caos.

Un miembro de al-Qaida en la Península Arábiga dijo el viernes en un comunicado en inglés dirigido a The Associated Press que la cúpula del grupo “ordenó las operaciones y escogió cuidadosamente el objetivo”.

Tras la pesadilla, el presidente Francois Hollande se dirigió a la nación, a la que exhortó a permanecer unida y alerta. Asimismo pidió que Francia sea “implacable con el racismo y con el antisemitismo”. “Las amenazas que enfrenta Francia no han terminado”, declaró. “Somos un pueblo libre que no cede ante las presiones”.

Hollande calificó la toma de rehenes en el supermercado judío como un “acto antisemita espantoso” y a los yihadistas de “iluminados que no tienen nada que ver con la religión musulmana”. Hollande, quien dio la orden del doble asalto antiterrorista, llamó a los ciudadanos a participar en la masiva manifestación de repulsa convocada para mañana con el objetivo de escenificar la “unidad nacional”.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Matrix
    Hace 12 años

    Muerto los perros se acabo la rabia…

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí