Las declaraciones en forma casi simultáneas del pasado 17 de diciembre 2014 del presidente de los Estados Unidos de Norte América, Barack Obama y del presidente de la República de Cuba, Raúl Castro, son como el primer paso que dio el hombre en la Luna, pero en este caso en el acercamiento político entre ambos países. Al respecto cito una enseñanza del filósofo chino Lao-Tsé: “Un viaje de miles de kilómetros debe comenzar por un solo paso”.
Definitivamente es un hecho histórico sin precedente mismo que la presidenta del Brasil: Dilma Rousseff calificó como “un hito en las relaciones” de las Américas. Luego de medio siglo de enemistad las muestras de disposición diplomática de los mandatarios para reanudar las relaciones y revivir la vida diplomática entre la Isla y EE. UU. es realmente un avance enorme e impensado “un giro improvisto en la política de ambas naciones” pues dichas relaciones rotas desde el 3 de enero de 1961 que sumado al embargo comercial, económico y financiero en contra de Cuba impuesto desde octubre de 1960 y la Ley Helms-Burton que endureció aún más el embargo al someter a la dictadura a sanciones internacionales, afectaron superlativamente la economía y la calidad de vida de los cubanos. El presidente Obama ya dio muestras de verdadero interés al respecto solicitando al Congreso de su país que inicie un debate honesto y serio sobre la suspensión del embargo económico.
Los puntos más esperados para que sean aprobados por el congreso de los EE. UU. son el levantamiento del bloqueo económico y comercial, que va a beneficiar enormemente a la economía cubana misma que desde hace tiempo necesita otras alternativas. Y más expectativas existen producto del inicio de este nuevo acercamiento. Se espera una fuerte inyección al sistema financiero a través de posibles inversiones extranjeras, la expansión de la tecnología principalmente a lo referente al internet y las nuevas formas de comunicaciones que hoy día posee el mundo, mejores condiciones con respecto a los derechos humanos así como otros temas tales como el migratorio la apertura de embajadas, frontera marítima todo para mejora de la cotidiana de los habitantes del país Insular.
El comunicado que asombró tanto a los cubanos que viven en la isla como los que residen en otros países del mundo produjo como era de esperarse, opiniones encontradas. Hay quienes aprobaron y celebraron la noticia pero también existen sectores que están totalmente en desacuerdo y hasta hay quienes catalogan que es una traición para el pueblo cubano de parte de Obama. Estos últimos pertenecen al plano demográfico de la generación de exiliados cubanos que se oponen ferozmente a cualquier liberalización de la política norteamericana respecto a Cuba. Y un tercer grupo que se encuentra en total escepticismo al respecto.
Pero en mi humilde entender y parecer no se trata de regímenes políticos ni si gana o pierden el comunismo o el capitalismo, no es el gobierno castrista ni el de Obama; sino el emprendedor, ingenioso, y especial pueblo cubano los únicos ganadores. Porque por mínimos que sean los avances y los logros que se obtengan representan una esperanza en la vida de once millones de personas. Me despido con una pregunta del escritor británico HG. Wells. ¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. La autora es escritora nicaragüense.
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