La moda de la superalta definición (también llamada ultra HD, UHD o 4K, de una calidad cuatro veces superior a la actual HD) se instaló definitivamente en los aparatos que se exponen esta semana en el Salón internacional de artículos electrónicos (CES-2015) en Las Vegas.
El grupo surcoreano LG Electronics anunció el lunes a la prensa la expansión de su gama de televisores 4K, que incluye pantallas planas, o ligeramente curvas.
La japonesa Sony presentó una decena de modelos nuevos, a los que promociona como tan delgados que la imagen parece “flotar” frente a la pared. Uno de ellos tiene un espesor de apenas 4.9 milímetros.
Muchos de estos “televisores inteligentes” utilizan el sistema operativo Android de Google, muy popular en tabletas y teléfonos. Pero la surcoreana Samsung, que también llevó al CES nuevas pantallas gigantes ultra HD, utiliza su sistema operativo Tizen, asegurando que mejora la fiabilidad, durabilidad y riqueza de color.
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