Al menos 15 personas murieron el miércoles en el corazón de la capital de Yemen, Saná, cuando un atacante suicida se hizo estallar en un minibús lleno de explosivos cerca de una academia de policía, dijeron funcionarios de seguridad del país.
La explosión hirió a al menos 40 personas, indicaron las fuentes. Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato al no estar autorizadas a hablar con la prensa.
Nadie reclamó de inmediato la responsabilidad por el ataque. La filial de al-Qaida en Yemen, que sufre frecuentes ataques de naves estadounidenses no tripuladas en el país, ha ejecutado acciones similares en el pasado. Washington considera a la rama yemení de al-Qaida como la división más peligrosa de la red terrorista, ya que está vinculada con varios ataques fallidos en territorio estadounidense.
El atentado del miércoles se produjo después de los rebeldes chiíes conocidos como hutíes capturasen el año pasado amplias zonas del país, incluyendo Saná, dentro de una larga lucha de poder con el presidente, Abed Rabbo Mansur Hadi. Sus detractores consideran que los hutíes actúan a instancias de la chií Irán, una acusación que los rebeldes rechazan. Los milicianos de al-Qaida han atacado a los rebeldes en el pasado.
Al menos 24 personas murieron el 31 de diciembre en un atentado suicida de al-Qaida contra las celebraciones hutíes en memoria del nacimiento del profeta Mahoma.