Unos cien mexicanos protestaron ayer frente a la Casa Blanca, en Washington DC, mientras el presidente de México, Enrique Peña Nieto, se reunía con su homólogo Barack Obama, quien respaldó las medidas del gobierno mexicano tras la desaparición de 43 normalistas el 26 de septiembre de 2014, hecho que Obama calificó como un “trágico evento”.
“Plan México: EE. UU. pone las armas y México pone los muertos”, se leía en uno de los carteles de los manifestantes.
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