No es suficiente que suene la música de triunfo. Flavio Da Silva se considera un técnico exitoso a medias, porque aún le falta encaminar al Walter Ferretti a la Concachampions. El año pasado acabó con todos los equipos de un sorbo y a pesar de ser un hombre guiado por Dios, igual que un fósforo que se consume tras un estallido de luz, su semblante cambia al momento de que se cometen injusticias a su equipo según cuenta, como ocurrió al sancionar al Ferretti por tres partidos a puerta cerrada por invasión de aficionados al campo en el partido final de vuelta, donde se coronaron como los monarcas del Apertura sobre el Real Estelí.
Elevado por el esplendor que tiene su presente, el brasileño ha mostrado la imagen de ser un técnico sobre el promedio en Nicaragua. Simplifica los juegos de manera sencilla. Ahí donde en el futbol existen un sinnúmero de variantes, él busca solo una en cada duelo: la victoria. Su manera de dirigir es producto de una conexión entre el futbol, su persona y los jugadores tejidos en uno solo.
::: ¿Cuál es su mayor preocupación para el siguiente torneo?
Estoy molesto porque la Federación nos está afectando al sancionarnos con tres partidos a puerta cerrada. Nos sancionan cuando rompimos los récord en entradas a nivel nacional y lo que alegan de invasión de la cancha es normal en todo el mundo en las finales. El año pasado la gente lo hizo en Estelí también y estoy seguro que no sancionaron con tres juegos.
::: ¿Considera que el Walter Ferretti volverá a ser campeón?
[doap_box title=»Un vistazo a Flavio Da Silva» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El brasileño Flavio Da Silva fue integrante del Botafogo de Brasil y participó una temporada en Primera División.
Da Silva se consideró un hombre impulsivo cuando joven en la cancha y por eso es todo lo contrario como entrenador.
Al estratega no le gustan los trabajos de oficina. Cuando era gerente de la Academia Los Tigres en Brasil decidió tomar una oferta desfavorable, con menos paga y en un equipo sin muchos recursos, el destino era Nicaragua y su sede el histórico club Diriangén.
Su carrera futbolística estuvo rodeada de indisciplina y lesiones que le hicieron retirarse a los 25 años, luego de estar en Venezuela y Bolivia como jugador.
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Llegar arriba es difícil, pero mantenerse es mucho más. Nada ha sido fácil. Yo considero que nosotros como equipo tenemos que trabajar sin menospreciar al rival. Con la ayuda de Dios espero que logremos volver a ser campeones, que es mi meta. Si trabajamos partido a partido llegaremos a la final.
::: Sin Fernando Copete y Raúl Leguías ¿cómo ve la estructura del equipo?
Estamos viendo a otros extranjeros en conjunto con el cuerpo técnico para que no sea solo mía la decisión. Queremos intentar suplir esas bajas, que son pérdidas enormes. Para ellos fue bueno porque tienen que crecer y buscar nuevos horizontes y buscaremos reemplazos correctos.
::: ¿En torno a los nuevos extranjeros, quiénes serán?
De las contrataciones yo no puedo hablar porque no hay nada confirmado. Hasta que todo sea un hecho. Nosotros necesitamos un jugador para la defensa, uno para adelante y agregar a alguien en la media cancha, esas son nuestras prioridades.
::: ¿Es usted un director técnico exitoso?
Exitoso a medias, porque el sueño de nosotros es llegar a la Concachampions, por eso te digo que estoy realizado a medias.
::: ¿Qué opina sobre la nueva reglamentación de reducción de extranjeros de seis a cuatro?
Es un arma de doble filo, si la federación se preocupase en invertir en futbol base, nosotros aprovecharíamos a los jóvenes, pero si no hay nada y querés reducir, es un mal que nos hacen a los equipos.
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