El dolor emocional que sufrió la cantante tras separarse de Marc Anthony, con quien estuvo casada durante diez años, no pudo evitarlo pese a ser consciente de haber hecho todo lo posible para intentar salvar su matrimonio, fruto del cual nacieron sus gemelos Max y Emme.
“Recuerdo estar en el plató, en mi camerino, sintiendo que no podía levantarme por las mañanas. No hay dolor como ese. No hay dolor o fracaso comparable al de un divorcio”, expresa la artista en el documental Dance Again, que trata sobre su gira mundial de 2012, y transmitida por la cadena HBO.
“Esa esperanza, ese cuento de hadas… la primera vez que ese sueño estalla en pedazos sientes que te vas a morir. Sientes que has fallado. Sientes que no importa cuánto lo hayas intentado, no podías hacer que saliera bien”, explica la diva del Bronx.
Para Jennifer, divorciarse de Marc fue especialmente doloroso porque sabía de antemano que todo el proceso sería devastador para sus hijos.
“Ese no era mi sueño, lo que yo quería era que estuviésemos siempre juntos. Nunca quieres romper una familia”, añade la cantante.
Parte del documental muestra la vida de Jennifer junto a sus gemelos durante la gira y cómo Max y Emme lidiaron con la separación de sus famosos padres.