Apropósito de las ceremonias oficiales del Gobierno y la empresa HKND por la cual dieron por iniciada la obra del proyecto denominado “El Gran Canal de Nicaragua”, reiteramos la posición del Cosep alrededor del mecanismo de expropiación.
Desde un inicio hemos dicho que como sector privado apoyamos la iniciativa, ya que un proyecto de esta magnitud, de concretarse bien, cambiaría la vida y el futuro de los nicaragüenses.
A las puertas del 2015, ya en el siglo XXI, como sociedad, ni siquiera hemos logrado unificar las regiones del Pacífico con el Atlántico de nuestro país a pesar de “la gran preocupación” que hoy expresan muchas voces, mucho menos hemos podido responder a los grandes temas como son la reducción de la pobreza y la tan mencionada soberanía, que hoy se escucha tanto, en un país que sigue siendo dependiente de la cooperación, de la ayuda externa y que dista mucho de alcanzar la autosuficiencia.
Pero también dijimos que el proyecto tenía que ser de nación y no de gobierno. Y por ello indicamos oportunamente que la conformación de la Autoridad del Canal no debía estar limitada únicamente a funcionarios públicos, y demandamos que se integrara a miembros del sector privado, academia y organizaciones medioambientales.
A pesar de haber logrado una respuesta parcial al conformarse una Comisión Asesora integrada por estos tres sectores, esta comisión no tiene ninguna incidencia directa en las decisiones que se adoptan, ya que solo tiene voz pero no voto.
También, de previo, sentamos oficialmente nuestra posición ante la Asamblea Nacional, donde expusimos, entre otras, nuestras preocupaciones por el establecimiento de hecho de un nuevo proceso de expropiación en franca oposición al Artículo 44 de la Constitución Política.
En coherencia, sobre el mecanismo de expropiación, introducimos ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) un recurso parcial por inconstitucionalidad contra el mismo. El mecanismo aprobado, tal y como advertimos en su momento, ha creado inseguridad jurídica e incertidumbre sobre las propiedades potencialmente objeto de expropiación.
A pesar de que el recurso fue rechazado por la CSJ y de nuestra incidencia limitada en la Comisión del Canal, en Cosep hemos trabajado a lo largo de estos meses en búsqueda de una respuesta satisfactoria a este tema en nuestros encuentros con las autoridades de gobierno y de la empresa HKND.
El tema no ha sido resuelto, todo lo contrario, se ha complicado y ha conllevado a que se hayan generado situaciones de protestas de productores y campesinos que generaron hechos de violencia que lamentamos y que deseamos no se repitan más.
Dos aristas destacamos. Una, el derecho constitucional que tienen los nicaragüenses de protestar en forma pacífica para garantizar se les indemnice con el valor real de sus propiedades. Y dos, el oportunismo político de algunos que en los años ochenta vendieron la soberanía y confiscaron a miles de nicaragüenses guiados por su desprecio por la propiedad privada, y que ahora se vuelven abanderados de esos valores que ellos despreciaron y conculcaron.
El tema por lo delicado, tal como lo hemos expuesto en nuestro rol asesor, debe ser atendido con prioridad por las autoridades de gobierno y la empresa HKND, y por eso esperamos que tanto las palabras del señor Wang Jing, como del presidente de la República deben materializarse en hechos concretos.
Por un lado, de que los nicaragüenses no “debemos preocuparnos” porque se pagarán indemnizaciones, según “principios de mercado, de manera justa, abierta y transparente”, y que nadie va a “tocar ni una grama, ni una pulgada de su tierra sin tener su acuerdo ”.
Y por otro, que se tienen que concretar con los propietarios de la tierra los “acuerdos correspondientes para comprar las propiedades y que esto va a significar para ellos y sus familias, “más progreso, más riqueza, más bienestar que las logran obtener en estos momentos de las tierras en que se encuentran”.
Estaremos atentos al cumplimiento de lo expresado tanto por el señor Wang Jing como por el presidente.
Desde Cosep, instamos a que en este proceso que se va a desarrollar prevalezca el diálogo, la transparencia, el respeto constitucional a la propiedad privada y al valor real del mercado, y la paz sin manipulaciones ni oportunismos. Por nuestra parte, continuaremos trabajando hasta que las personas que pueden ser afectadas obtengan una respuesta satisfactoria.
Feliz Año 2015
El autor es presidente del Cosep.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 A