Buses vacíos hacia las concentraciones y poca presencia de militantes en apoyo al presidente inconstitucional Daniel Ortega hacen pensar a Carlos Tünnermann, crítico del gobierno, que hay un descenso en la popularidad del gobernante.
“No es extraño… desde luego que abunda en el seno del Frente Sandinista (FSLN) inconformidad por muchas medidas y decisiones que ha tomado”, dijo Tünnermann.
Para Tünnermann la presencia de simpatizantes en las rotondas es escuálida, “realmente pocas personas y el acto (del 22 de diciembre) que se había dicho que iba a ser en la Plaza de la República terminó siendo en la Casa de los Pueblos”. Según él, existen dentro de las filas del sandinismo “personas conscientes que son capaces de leer la Ley 840 (Ley de concesión del Canal) y darse cuenta que es una entrega vergonzosa del país y la soberanía”.
El crítico afirma que también ha molestado entre los simpatizantes que el Ejército y Policía Nacional se han convertido en fuerzas públicas al servicio de Ortega. “Hay militares retirados que formaron parte del ejército sandinista y mantienen una lealtad a la ideología sandinista que ven todo esto con mucho desagrado”, sostuvo Tünnermann.
“Todo esto va deteriorando la imagen de Ortega, aunque él no lo perciba. El hecho que se haya ganado el calificativo de vendepatria es algo denigrante. Calificativo que él utilizaba en el pasado”, finalizó Tünnermann.
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