Medio siglo después de que Washington rompió relaciones con Cuba, la misión de siete pisos de Estados Unidos se yergue sobre el bulevar marítimo del Malecón en La Habana como la representación diplomática más grande en el país.
Funcionarios de la estatal Empresa de Telecomunicación de Cuba (Etecsa) afirmaron que la estrategia será “potenciar los puntos de acceso colectivo” que ya suman 154 salas en todo el país. [/doap_box]
Guardias cubanos vigilan a intervalos breves en la calle, y miles de isleños hacen fila para tratar de obtener una codiciada visa.
Repentinamente, la reluciente Sección de Intereses de Estados Unidos se encamina a convertirse en una presencia aún más importante en Cuba debido a que ambos países negocian la primera fase de su histórica distensión, lo que transformaría el complejo en una embajada que refleje las esperanzas del gobierno del presidente Barack Obama de lograr nueva influencia en la isla.
Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta para asuntos del hemisferio occidental, funcionaria de mayor jerarquía del gobierno estadounidense visitará Cuba después de varias décadas cuando acuda el mes próximo para las conversaciones anuales sobre migración, que ahora también estarán enfocadas en los detalles de reestablecer relaciones diplomáticas plenas.
Se prevé que las conversaciones abarcarán el incremento de personal en las secciones de intereses de ambos países y permitir que los diplomáticos viajen fuera de sus capitales respectivas sin tener que solicitar permiso.
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