El cantante estadounidense reflexiona que, de haber nacido más tarde, quizá hoy no tendría una carrera musical, receloso de la velocidad a la que discurre la actual industria discográfica, especialmente cuando él ha tardado trece años en preparar un nuevo álbum de canciones inéditas. Tuve suerte de empezar a hacer música cuando lo hice, expresó a Efe el artista.
[doap_box title=»Inicios» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Distinguido con un disco de diamante por las ventas de Greatest hits (1976), James Taylor saltó a la palestra hace 35 años gracias al éxito de Fire and rain y de su versión del tema de su amiga Carole King, Youve got a friend.
Su fortuna, factor al que él achaca gran parte de su carrera, comenzó en 1968, cuando conoció en Inglaterra al productor Peter Asher.[/doap_box]
Hoy eso no pasaría. Las compañías discográficas ya no están volcadas en la música. Podría publicar algunas canciones y quizás conseguiría algún éxito, pero emocionalmente no me veo preparado para soportar algo como American Idol o La Voz, esos shows de televisión que convierten a la gente en celebridades. Necesito hacer las cosas a mi manera, muy despacio, cuenta.
Aún sin título, el célebre cantante folk-rock cuenta que lleva el último año enfrascado en la grabación de su decimoséptimo disco en el estudio que tiene instalado en un granero, junto a la misma banda con la que en marzo llegará a España de gira.
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