Con paja y madera César Picado fabrica los renos que durante la temporada navideña vende en los semáforos de Larreynaga, en Managua. A la par de los cocos, que otros vendedores ambulantes ofrecen, están los animales con un lazo rojo anudado en el pescuezo.
El reno más pequeño cuesta 50 córdobas, cien el mediano y 300 el grande, de acuerdo con el vendedor. Todos los días, en los semáforos de Larreynaga los renos de paja esperan a los clientes que se convertirán en sus nuevos dueños. Ahí termina su viaje desde Nueva Guinea, donde Picado los compra.
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