Hace unos meses, Francisco le escribió a los presidentes Barack Obama y Raúl Castro, invitándolos a resolver sus diferencias sobre temas como cuestiones humanitarias, incluida la de los prisioneros, informó ayer el Vaticano.
Además, la santa sede recibió a una delegación estadounidense y a una cubana en octubre y ofreció “sus buenos oficios para favorecer un diálogo constructivo sobre temas delicados, del que han surgido soluciones satisfactorias para ambas partes”.
Obama y Castro agradecieron ayer a Francisco su participación en las conversaciones para alcanzar el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba. Canadá albergó a los representantes de ambas naciones en los diálogos.[/doap_box]
El avance histórico en las conflictivas relaciones entre Estados Unidos y Cuba anunciado permitirá que fluya más dinero hacia la isla caribeña, pero se mantendrán bajo controles estrictos las relaciones comerciales e inversiones, según analistas.
Gary Hufbauer, del Instituto Peterson de Economía Internacional en Washington, declaró: “Para la mayor parte, las empresas estadounidenses todavía están bloqueadas, no solo por las sanciones de Estados Unidos, sino también por la pesada mano del Estado en Cuba”.
Después de un embargo comercial a Cuba desde 1961, la Casa Blanca anunció que el monto de las remesas permitidas pasará de quinientos a dos mil dólares cada trimestre por persona y se da autorización general para amplias filas de visitantes estadounidenses a la isla.
El acuerdo también permite a los estadounidenses exportar materiales de construcción y equipamiento agrícola a Cuba para apoyar al naciente sector privado. Asimismo, permite a los bancos de Estados Unidos establecer cuentas en entidades financieras cubanas para facilitar la transferencia y el uso de tarjetas de crédito y débito de Estados Unidos, lo que facilitará más visitas al país y mayor flujo de dólares hacia el interior.
El santo padre se complace vivamente por la histórica decisión de los gobiernos de los Estados Unidos de América y de Cuba de establecer relaciones diplomáticas, con el fin de superar (…) las dificultades que han marcado su historia reciente”.
Santa sede en un comunicado.
La Casa Blanca también indicó que la industria norteamericana de telecomunicaciones podrá construir infraestructuras para servicios telefónicos y de internet en Cuba, mejorando las comunicaciones entre ambas naciones. Pero más allá de eso, había poco para los negocios, ya que el embargo se mantiene oficialmente en su lugar.
El presidente Obama “ha hecho prácticamente todo lo que puede sin una ley del Congreso, anunciando cambios radicales en las sanciones de Estados Unidos contra Cuba”, dijo Lawrence Ward, un abogado de negocios internacional con la firma de abogados Dorsey & Whitney.
“Obama ha colocado de lleno la pelota en el tejado del Congreso para participar en un debate serio sobre el levantamiento plenamente del embargo de cincuenta años”, enfatizó. Hufbauer señaló que siguen habiendo obstáculos importantes para que eso suceda.
“Ambos, comercio e inversión, dependen de liberalización recíproca”, afirmó, para acotar que Cuba también debe “compensar por expropiaciones pasadas” realizadas tras la llegada de Fidel Castro al poder en 1959 con la revolución comunista cubana.
Intercambio de detenidos antecedió a anuncios
Antes de que los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y Cuba, Raúl Castro, anunciaran la normalización de las relaciones entre ambos países, el Gobierno de Cuba liberó, como un gesto humanitario, a Alan Gross, el contratista gubernamental estadounidense detenido en la isla en diciembre de 2009, quien fue condenado a 15 años de prisión por atentar contra la seguridad del Estado cubano. Asimismo, el Gobierno de Estados Unidos liberó a Antonio Guerrero, Gerardo Hernández y Ramón Lavañino, tres agentes cubanos, de un grupo original de cinco, que cumplían pena por espionaje en cárceles estadounidenses. Además, a cambio, “Cuba hoy liberó a uno de los más importantes agentes de Inteligencia que Estados Unidos haya tenido en Cuba y quien ha estado en prisión por casi dos décadas”, declaró Obama sin revelar la identidad del agente.