¿Qué males nos han hecho los Estados Unidos (EE. UU.)? ¿Acaso fue porque nos envió a William Walker? No lo hizo, aunque no impidió el ultraje que nos hicieron los filibusteros. Pero deberíamos echarnos la culpa nosotros por ese penosísimo antipatriotismo que demostramos.
Tal vez los culpemos de “flojera” como imperio que reacciona muy mal ante la inconsistencia de sus aliados y protegidos. Pero los EE. UU. nos han ayudado económicamente siempre y por ello Nicaragua no se convirtió en parte del imperio británico la Costa Atlántica, que ahora tendríamos desligado como Belice.
¿Invadieron para arrebatarnos tierras? Más bien fue México el que hizo eso a raíz de la independencia para incorporarnos a su imperio recientemente fundado. Aunque no pudieron hacerlo, quitaron Chiapas y Soconusco a Centroamérica.
¿Fue porque intervino para sacar al dictador José Santo Zelaya? Ojalá lo hubiera hecho también con el general Anastasio Somoza, evitando tantos males, como el sandinismo que solo odio alienta a los pobres o empobrecidos de esta sufrida Nicaragua al sostener esa campaña sucia en el himno de su partido, el FSLN, de que los Estados Unidos son enemigos de la humanidad. Jamás se podrá avanzar hacia un sistema democrático si Nicaragua está conducida por gente como el señor Ortega y sus fanáticos secuaces que solo veneno destilan contra los amigos de la humanidad, los EE. UU. de Norteamérica.
No veo por qué no los admiremos y veamos con respeto como parte de América. Quizás deberíamos estar orgullosos de ellos, como americanos. A los EE. UU. debemos reconocerle, además de su progreso inigualable y su ejemplar democracia, que es el país más generoso que da más y aún expone a sus hijos para acudir en defensa de los agraviados.
¿De quién debemos estar agradecidos? ¿De España que nos subyugó por trescientos años? ¿De Inglaterra que nos quiso arrebatar la Costa Atlántica, bajo la apariencia de un Rey Mosco? ¿De Alemania que nos humilló grandemente en el siglo pasado obligándonos a pagar treinta mil dólares, bajo amenaza de bombardear Corinto, cuyo pago nos costó la suspensión por dos años de la instrucción primaria?
Hay un dicho popular que reza: “No hay más ciego que el que no quiere ver”. Pero es EE. UU. el país que más, a través de nuestra historia, nos ha brindado su apoyo de manera incondicional sin distingo de ninguna clase. Es por eso que es deplorable y digno del más enérgico rechazo la campaña infame que este gobierno corrupto del señor Ortega, experto en practicar violaciones de los derechos humanos con un cinismo de altura, impulsa contra los EE. UU. al establecer en una parte de su himno partidario del FSLN ese resentimiento visceral de que los EE. UU. son enemigos de la humanidad. ¿Se podrá mejorar la relación con los EE. UU., si persiste ese veneno que pregona la propaganda Comunista hoy disfrazada hipócritamente de Cristiana, Socialista y Solidaria?
¡Qué pecado el de EE. UU., que por ser ricos les envidian y por ser fuerte les molesta!
Los amantes de la democracia sí reconocemos que los EE. UU. son amigos de la humanidad, que son símbolo de progreso y amistad y por eso le queremos, le duela a quien le duela.
El autor es consultor Tributario Independiente.
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