Se presume que uno de dos desconocidos desenfundó un arma corta cerca de las 9:00 p.m. del sábado y en una calle del barrio Nidia Espinales de El Viejo disparó a Juan Carlos Medina Fuentes, de 24 años, quien ya no tenía signos vitales al arribar al centro de salud José Rubí.
Según las averiguaciones el joven sostuvo una discusión con un desconocido, regresó a la vivienda pero volvió a salir, minutos después se escucharon los disparos.
Pobladores del sector sugirieron mayor presencia policial debido a que la tensión por robos y agresiones es a partir de las 6:00 de la tarde cuando los trabajadores y estudiantes se acercan a sus casas. Es tal el temor, dijeron los vecinos, que los taxistas evitan ingresar por la noche.
“A veces (la Policía) dicen que no tienen combustible o es que solo hay una unidad para venir a apoyarnos; en algunas ocasiones se les ha llamado y no se presentan. La drogadicción se ve mucho, que hasta los niños miran esas cosas. La Policía debería de poner mano dura, cuando llega asistencia es la Policía de Chinandega que viene”, declaró Blanca María Sosa.
PENSARON QUE ERA PÓLVORA
Luis Rosales, refirió que escuchó los balazos y pensó que los chavalos quemaban pólvora, minutos después le alertó el alboroto y los gritos que pedían ayuda.
El muchacho había enderezado sus pasos y había celebrado la culminación de estudios en el proceso educativo denominado Sandino 2.
El comisionado Alí Espinoza, jefe policial de El Viejo, dijo que rastrearían a quien cometió el crimen.
Recién la Policía viejana capturó a una banda de antisociales, quienes ejecutaron nueve delitos contra la ciudadanía de El Viejo en un buen trayecto de la carretera salida de esta ciudad hacia la comarca La Curva.
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