Hace siete días Katherine Bailey Laguna, de 22 años, originaria de Bluefields, en el Caribe Sur, quien fue condenada a seis años y 12,000 córdobas de multa por tráfico interno de estupefacientes, dio a luz a su pequeña bebé y ahora la acompaña en su encierro en la Policía de esta ciudad.
“No es posible que esta muchachita esté aquí con su niña, aquí no hay condiciones para nosotras mucho menos para una mujer parida, es cierto, la sacaron de la celda y la tienen en una oficina, pero aun así ahí no hay condiciones mínimas, se mantiene encerrada, es triste que nadie vele por ella”, dijo una reclusa bajo condición de anonimato.
Bailey y su hija se encuentran encerradas en una oficina bajo candado y vigilancia policial.
Se consultó a la portavoz policial Tamara Dávila y dijo escuetamente que “sobre eso tiene que informar el jefe de la delegación comisionado mayor Cruz Sevilla Midence.
Otro agente dijo que la Policía no puede por sí sola otorgar una medida cautelar a favor de la joven condenada “ella está a la orden del Juzgado de Distrito de Ejecución de Sentencias y Vigilancia Penitenciaria, a ella algún organismo que defiende a las mujeres tiene que introducirle un escrito o un abogado, pero nadie lo ha hecho”, dijo.
Se intentó conocer la versión del comisionado mayor Cruz Sevilla Midence, jefe de la delegación policial del Caribe Sur, pero dijeron que se encuentra en Managua, también se buscó a la delegada territorial de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Isabel Álvarez, pero se encuentra realizando gestiones en la capital.
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