Aunque los abuelitos que cuidan en el asilo de ancianos La Divina Providencia de Granada reciben cariño y protección de parte de las religiosas que dirigen este centro, las necesidades para su alimentación, medicinas y productos de aseo personal siempre están a la espera de una mano generosa.
En este centro hay muchos ancianos abandonados y otros sí reciben a sus parientes de vez en cuando. Los viejitos se mantienen con apoyo de personas generosas que deciden llevar alimentos y otros productos de suma necesidad.
Sor Emma Sarria explicó que la mayor dificultad que están enfrentando es que desde hace 15 días algunos abuelitos han venido presentando alergia en la piel, la que les produce llagas, lo que podría ser a causa del polvo que acarrea el viento de este tiempo.
Explicó que durante todo el año reciben visitas de alumnos de centros escolares locales y de Managua, lo que es muy bueno para los ancianos porque se sienten motivados.
“El apoyo de los jóvenes es muy valioso porque se sienten motivados y acompañados, nosotros agradecemos mucho a las personas caritativas que vienen durante el año”, dijo sor Emma.
La religiosa explicó que con esos aportes de la comunidad educativa de Granada, Managua y otros departamentos cercanos se ayudan grandemente porque es muy difícil garantizar alimentación para setenta personas cada día.
50 ancianos hay en el asilo de Granada. Entre los problemas más serios está recaudar el pago de energía, porque salen hasta treinta mil córdobas mensualmente, otra cantidad menor es el pago de agua potable y del personal.
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