Con goles del argentino Lionel Messi, el brasileño Neymar y el uruguayo Luis Suárez, el Barcelona remontó ayer un marcador adverso, endosó al París Saint-Germain su primera derrota de la temporada, un 3-1, y clasificó a la segunda fase de la Liga de Campeones como líder de grupo por octava temporada consecutiva.
La campaña invictas del PSG se paró al 23er partido, frenado por el estelar tridente ofensivo del club barcelonista, vencedor del Grupo F con 15 puntos tras vengar su derrota de la ida en París (3-2).
Bayern Múnich derrotó a CSKA Moscú por 3-0 (1-0 en el descanso), en partido disputado en Múnich, en la sexta jornada del Grupo E de la Champions. Los goles fueron de: Müller (18), Rode (83), Götze (90).
En otro partido, el Ajax de Amsterdam se impuso por 4-0 al APOEL Nicosia chipriota y disputará la Europa League al acabar tercero de la llave. El Chelsea, que ya tenía asegurado el primer puesto, se impuso por 3-1 al Sporting de Lisboa.[/doap_box]
La revancha se hizo urgente en Camp Nou ansioso, que vio cómo Zlatan Ibrahimovic abría el marcador por los parisinos a los 15 minutos. Pero Messi (19) y Neymar (42) lo voltearon y Suárez (77) puso la guinda al marcar su segundo gol en nueve partidos.
El gol me da tranquilidad y confianza, declaró tras el triunfo el internacional uruguayo. Hemos mejorado mucho colectivamente. En la segunda parte jugamos más tranquilos y controlamos el partido. Teníamos que buscar la primera plaza para jugar la vuelta de octavos de final en casa y juntos salimos adelante.
El PSG se clasificó segundo con 13 y unidades y deberá afrontar la próxima eliminatoria con la desventaja de jugar el partido de vuelta lejos de su estadio.
Su sistema nos sorprendió un poco, pero creo que incluso les perturbó más a ellos. La diferencia fueron Messi, Iniesta y Neymar, que marcó un golazo. Nos faltaron prestaciones ofensivas, analizó el técnico Laurent Blanc, quien había anunciado en la previa que el conjunto francés jugaría a verlas venir.
Fuera por la previsible disposición defensiva del rival o porque no confía en ningún lateral derecho en ausencia del sancionado Dani Alves, el barcelonista Luis Enrique se la jugó con una defensa de tres hombres y abrió las bandas en ataque: Pedro Rodríguez se pegó a la cal derecha, Neymar a la izquierda, pero lo decisivo fue el tridente mortífero.
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