Cuando el viernes pasado en la madrugada toda Nicaragua, El Salvador y parte de Honduras se quedaron a oscuras, se supo que algo había fallado a nivel regional y que los países no estaban preparados para enfrentar ese inconveniente.
El problema inició en la línea de transmisión Masaya-San Martín, que es parte de una de las líneas de interconexión de Nicaragua con Costa Rica dentro del Sistema de Interconexión Eléctrica para América Central (Siepac).
Según Mario Alemán, presidente del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE), sección Nicaragua, el apagón pudo ocurrir por una falla técnica durante una transacción de energía entre países, pues a esa hora de la madrugada básicamente la generación (de energía) aumenta y algunos de los países no están preparados o la red no está preparada para soportar esas altas capacidades de compra de energía. Normalmente ese es uno de los errores comunes que suceden, expresó Alemán.
Por su parte, Leonardo Mayorga, de la Asociación para las Energías Renovables y el Ambiente, conocida como Renovables, manifestó que aunque hay aperturas programadas para mantenimiento de líneas, cuando no es programada hay mecanismos de protección, aunque parece que hay cierta vulnerabilidad en los otros países cuando se abre la línea y ellos no están preparados para enfrentarse a eso.
Mayorga agregó que hay que verificar qué ocasionó la falla y por qué se dio ese efecto dominó que terminó afectando a tres naciones.
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