Tras la zozobra por la presencia de policías y antimotines que resguardaron las calles y carreteras hacia las comunidades para que los marchistas no llegaran a Managua, así como la paralización de los buses a la espera de un supuesto paro nacional, el comercio se restableció después de las diez de la mañana de este 10 de diciembre en Nueva Guinea.
“Yo no quería salir de mi casa, pensé quedarme durmiendo y solo monitoreando en los medios locales pero al final me enteré que los marchistas lograron salir hacia Managua, decidí salir para ganarme la vida” dijo Ramiro Meneses, vendedor ambulante.
Rene Blandón, conductor de un camión de servicio colectivo dijo que «jamás me imaginé que alcanzarían el objetivo los marchistas al ver la fuerte presión que hacían los orteguitas que querían paralizar el municipio», pero los campesinos recorrieron largos kilómetros a pie hasta llegar a Nueva Guinea y presionando a los uniformados consiguieron unos diez camiones que los llevaría hasta Managua.
Hasta las diez de la mañana de este miércoles se observó en la parada de buses que uno a uno comenzaron a llegar y el movimiento de gente se aglomeró en menos de media hora.
El chequeador de los vehículos de pasajeros Luis Rodríguez dijo que ya está todo normal, «el nervio de la gente ya pasó y todo mundo podrá viajar tranquilamente».