Las investigaciones para determinar las causas de la explosión de uno de los aerogeneradores del parque eólico Amayo están empezando, pero las primeras sospechas apuntan a un fallo en el sistema de seguridad de los aparatos.
Expertos consultados por LA PRENSA explicaron que al fallar los frenos, la velocidad de rotación de las aspas aumentó.
Ingenieros eléctricos consultados por LA PRENSA explicaron que cada uno de los aerogeneradores tiene un sistema de frenos hidráulico de emergencia que se activa para evitar que las aspas del rotor giren demasiado.
Estos frenos se activan mediante un sistema de energía alterna, pero al parecer, ese sistema no funcionó cuando se dio el apagón de energía el pasado viernes, lo que provocó que las aspas giraran con demasiada velocidad y finalmente cayeran al suelo junto con la torre 28.
El viernes el comandante Eddy Silva, del Benemérito Cuerpo de Bomberos, indicó que además de la explosión en la torre 28, a la 29 se le dañó una aspa y a la 25 se le desprendieron las tres aspas.
Fuentes del sector energético dijeron a LA PRENSA que actualmente se están realizando investigaciones para determinar exactamente por qué no funcionaron los frenos o por qué la energía alterna de la que se alimentan falló.
Incluso, esto podría haber ocurrido como un defecto de fábrica. “Todo es posible”, dijo una de las fuentes al ser consultada.
Para el gerente país de IC Power, César Zamora, lo que sí está claro es que “la falla en los aerogeneradores no provocaron el apagón, al contrario, fue primero el apagón y luego algo no funcionó en la planta ante ese fenómeno”.
Las investigaciones podrían durar entre dos o tres semanas, según Zamora, quien prefirió no referirse a si se debía a un fallo en los frenos u otra causa.
DAÑOS PODRÍAN ALCANZAR LOS 11 MILLONES DE DÓLARES
Fuentes del sector energético indicaron a LA PRENSA que los daños en los tres aerogeneradores podrían alcanzar un costo de hasta 11 millones de dólares y que ahora la empresa deberá debatirse en una disputa por el pago de los seguros que le permita recuperar los equipos dañados.
En un comunicado enviado a los medios de comunicación el viernes, el Consorcio Eólico Amayo explica que los daños se dieron en el diez por ciento de su capacidad de generación y que actualmente están trabajando con un noventa por ciento.
Además explica que los daños a la planta fueron únicamente en los equipos de generación y que ninguna persona, ni propiedad ajena sufrió algún tipo de consecuencia por la explosión y caída de uno de los aerogeneradores.
“BOLEO” POR APAGÓN
Hasta el momento nadie se ha hecho responsable por el apagón que ocurrió el viernes y por el contrario, Nicaragua y El Salvador se acusan mutuamente.
La Unidad de Transacciones SA de CV, encargada de las transacciones mayoristas de energía de El Salvador, informó en un comunicado publicado en su cuenta de Twitter que “el origen de la perturbación que causó el incidente fue debido a la apertura de una línea de transmisión en el Sistema Eléctrico de Nicaragua, lo que causó oscilaciones electromecánicas entre el Sistema Eléctrico Regional (SER) y México”.
En Nicaragua, la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica emitió un comunicado en el que indica que la falta de energía se debió a “fallas técnicas en la interconexión regional entre El Salvador y Honduras”.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,4 A