La ciudadana francesa Jakeling Helene Doveling de Julineg, de 74 años de edad, fue encontrada muerta este fin de semana en la casa que alquilaba en la ciudad de Granada. El hallazgo se hizo tras la preocupación de los vecinos por un fuerte mal olor que se sentía al pasar por la vivienda donde habitaba.
El forense Noé Campos dictaminó muerte natural y dijo que la mujer llevaba aproximadamente 20 días de fallecida. Doveling, con cédula de identidad C00004616, era diabética y según el forense murió de un paro cardíaco.
La señora residía en la gran sultana desde hace varios años, según algunos conocidos, y era profesora de derecho ya jubilada, profesión que ejerció en su país natal. La casa que rentaba se ubica de la iglesia Xalteva 2 y media cuadra al lago.
El comisionado Juan José Cerda, jefe de secretaría de la Policía de Granada, dijo que al llegar a la vivienda el equipo de investigadores se encontró que todo estaba cerrado bajo llave.
“Al constatar que se sentía el mal olor los policías decidieron penetrar a la casa por un negocio vecino y confirmaron que la señora estaba fallecida”, dijo Cerda. La policía remitió el cadáver al Instituto Nacional de Medicina Legal, este mismo fin de semana, tras las investigaciones pertinentes alrededor del caso. Varios conocidos dijeron que la señora vivía sola.
El mal olor que salía de una casa ubicada en la calle Real Xalteva, de Granada, motivó a los vecinos a pedir a un equipo de policías que realizaba trabajos de vigilancia en el sector que investigara y fue así que descubrieron el cuerpo sin vida de la ciudadana francesa.