Hay veces que en nuestra mente
nos queda un rasgo de fuga
de los pasos que nunca sucedieron así;
es, tal vez digo yo, la sombra que dejan
las palabras que se esconden en la duda.
Podría ser, así lo pienso también,
que recordar no es volver a ver lo
que pasó a tientas o al descubierto y
que luego enmudeció como una rama seca.
La visión que nos viene,
quizá sea el ensayo
que hacemos de una ilusión
como por ejemplo,
un pianito de papel
dentro de una pecera con rosas.