El Centro Cultural Pablo Antonio Cuadra ha hecho una convocatoria que empalma con premeditada articulación con el ambiente de Navidad.
Personalmente sugiero en moción para enlazar a los personajes que dejaron un legado, que al concurso se le bautice con el nombre de Juan Manuel Mena, quien puso poesía en la música sacra desde los tiempos de Palestrina, el más alto y categórico estandarte en el escenario coral.
Llama la atención por declaración de sus organizadores que la idea de citar por primera vez —actitud inédita— parte de un grupo selecto de jóvenes que son be
neficiarios de la vocación fructifica con capacidad para hacer el discernimiento para poner en el sitio justo a los aspirantes ansiosos de distinguirse con la apertura del tributo con el fin de dejar una constancia y dejar la firmeza óptima desde seguir por los caminos donde ha quedado enraizada la especialidad.
El Centro Cultural se ha encargado de llamar a las aspirantes consignando que deben cumplir con los requisitos previstos para un evento de a
ntelación como el anotado.
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