Familiares y amigos de seis de los veinte acusados en la operación Puma se reunieron en Buenos Aires para clamar justicia y aseguran que sus parientes están siendo condenados sin ninguna prueba que los involucre en los delitos achacados por la Policía y el Ministerio Público.
Álida Rosa Espinoza Mora, reconocida naturista y partera, de 58 años de edad, detalló que la Policía allanó su casa a la 1:00 p.m. del 14 de noviembre del 2013 y cuando ya se iban uno de los policías dijo no hemos revisado esa otra casa, que es la casita de mi hijo Víctor Pastor Urbina Espinoza y me pidieron la llave y yo les dije que la andaba mi hijo en su trabajo y me pidieron su nombre y la dirección del trabajo y cuando vi es que lo traían enchachado.
[doap_box title=»¿Taxi para militar?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]José Vicente Díaz Guadamuz, padre de los acusados José Vicente, José Luis e Ismael Díaz Ortiz, todos originarios de San Jorge, lamentó que la Policía se llevara a sus hijos el 14 de noviembre del año pasado solo para quitarles un carro con placas de taxis RI-240.
Ese carro es mío, tengo treinta años de tener ese taxi y en cuanto me lo quitaron mi carro se lo dieron a un militar de Managua y ahora ese militar lo camina con placa particular. Yo no entiendo cómo pudieron hacer ese cambio de placas, si yo soy el dueño, aseguró Díaz Guadamuz.[/doap_box]
De acuerdo con Espinoza Mora, los agentes policiales le quitaron las esposas a su hijo para que les abriera la casa, y luego que revisaron y no encontraron nada se lo llevaron para Rivas y les dijeron que no se preocupara que Urbina Espinoza solo iba a contestar unas preguntitas, y aquí sigo esperando que regrese de contestar las preguntitas de la Policía agregó la madre.
NO TOMÓ EN CUENTA A ACUSADA
Los denunciantes lamentaron que la juez suplente de Distrito Penal de Juicios de Rivas, Zulma Rizo Alemán, no haya tomado en cuenta lo dicho por una de las acusadas, quien en el último día aceptó su participación y culpabilidad en el trasiego de droga, además señaló solo a tres implicados más en el delito, y dijo que desconocía quiénes eran los otros acusados.
Yasahira Flores Rivera, originaria de San Jorge y hermana del acusado Damián Antonio Flores Rivera, dijo que es una barbaridad que paguen justos por pecadores, si desde el 5 de diciembre del año pasado el Ministerio Público expresó que no tenía pruebas para acusar a siete de los señalados y hasta pidió cinco días para ampliar pruebas, pero la juez de audiencias no dio a lugar a la petición y los mandó a todos a juicio .
Uno de los abogados defensores comentó que todos fueron condenados, a pesar de la evidente falta de certeza en contra de la mayoría de los procesados.
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