En Venezuela una familia promedio debe peregrinar por “el menor costo posible” para completar una canasta alimentaria que, aún subvencionada, está un 17 por ciento por encima del salario mínimo y que es irreal con un mercado que ignora las regulaciones del Estado. LA PRENSA/EFE

Esconden cifras

El gobierno venezolano incumplió nuevamente este lunes el plazo reglamentario para dar a conocer las estadísticas de inflación del mes de octubre, con lo que ya son dos meses sin que se publique la evolución de los precios en Venezuela.

El gobierno venezolano incumplió nuevamente este lunes el plazo reglamentario para dar a conocer las estadísticas de inflación del mes de octubre, con lo que ya son dos meses sin que se publique la evolución de los precios en Venezuela.

[doap_box title=»Inflación gigantesca» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Pese a la alta inflación conocida en 2014, mayor a la de 2013, el Gobierno venezolano plasmó en su proyecto de presupuesto de 2015 una inflación entre 25 por ciento y 30 por ciento. La mayoría de los analistas independientes distan ampliamente de las previsiones oficiales, y calculan que la inflación de 2014 podría cerrar en torno a 75 por ciento, mientras que la de 2015 alcanzaría los tres dígitos y rondaría 110 por ciento. El Fondo Monetario Internacional prevé que en 2014 y 2015 la inflación de Venezuela será superior a 60 por ciento. La inflación avanza pese a las medidas aplicadas por el presidente Nicolás Maduro para contenerla: rebajas forzosas de precios, el límite en el precio de los alquileres comerciales o el cierre nocturno de la frontera para evitar la fuga de productos.[/doap_box]

El Banco Central de Venezuela (BCV), encargado de la medición de la economía, no ha reportado la inflación de septiembre y octubre, a pesar de que su reglamento establece que antes de los primeros diez días de cada mes dicho ente distribuirá los datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

La emisión de bolívares por parte del BCV también impulsa el dólar paralelo y esta devaluación de la moneda se traduce en aumentos de precios.” José Guerra , exgerente de investigación económica del Banco Central de Venezuela (BCV).

La demora se suma a la de los resultados del PIB durante 2014, la balanza de pagos del año y del último trimestre de 2013 o el índice de escasez de productos básicos desde febrero hasta octubre, entre otras estadísticas.

El último reporte de precios, dado en septiembre, indica que la inflación entre enero y agosto fue de 39 por ciento, mientras que en el lapso entre agosto de 2013 y 2014 el repunte de precios fue de 63.4 por ciento, la más alta de América Latina.

En cuanto a la escasez, el dato de enero señala que fallaba el abastecimiento de más de uno de cada cuatro productos básicos.

El mes pasado, el Banco Mundial consideró que los retrasos en la divulgación de estadísticas oficiales rememoran prácticas pasadas en América Latina y afectan a la capacidad de las instituciones internacionales para evaluar el desempeño del país suramericano.

Al cierre del año 2012, la inflación había sido de 20.1 por ciento, obtenido en parte gracias a la postergación de varios ajustes de precios controlados en medio de la última campaña presidencial del fallecido Hugo Chávez.

Pero en 2013 el aumento de los precios registrados por el BCV tuvo un salto de 56.3 por ciento, en un contexto de sequía de divisas para el sector productivo local y caída en las importaciones del sector privado.

 

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