¿Sabe usted por qué la plancha y el microondas, a pesar de ser tan pequeños, son dos de los electrodomésticos que más consumen energía?
Es porque emiten calor. “Lo que hacen es que transforman la energía eléctrica en calefacción y entonces desprenden lo que están consumiendo. Por eso también la diferencia entre las bujías incandescentes y las bujías ahorrativas. Los bombillos incandescentes, el 90 por ciento de lo que emiten es calor y son altamente consumidores, (pero) ahora las nuevas bujías que son ahorrativas no emiten calor por no tener filamentos”, explica Mario Alemán, presidente del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE), sección Nicaragua.
“LA ENERGÍA SE DEBE ADMINISTRAR”
Son las ocho de la noche de un día de semana. Una familia se encuentra en casa, la vivienda está completamente iluminada. El papá y la mamá están en la sala viendo una novela o una película en el televisor y con el abanico encendido por el calor y los zancudos, mientras uno de los hijos navega por internet desde la computadora y otro se entretiene con videojuegos en la habitación contigua, ¿esto le parece conocido?
Alemán recomienda que, en la medida de lo posible, “no se debe consumir en las horas pico, en las horas de alta demanda de energía que son entre las seis de la tarde y las diez de la noche porque es cuando todo mundo empieza a encender sus equipos, regresa la gente de sus trabajos a las casas, todo mundo enciende las luces, entonces en ese momento hay un período crítico de consumo, en ese momento la gente debe evitar consumir energía”.
De acuerdo con Juan Carlos López, director del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor “el ahorro de energía no es un hábito en el país, no hay una cultura de ahorro y como no hay ahorro no se invierte en las instalaciones, ni en nuevos aparatos que garanticen eficiencia energética y no es costumbre tampoco estar ahorrando para pagar la factura. Es un proceso cultural y educativo, hay un derroche tremendo de energía eléctrica y como no hay cultura la gente no está leyendo su medidor, no está revisando sus aparatos, no hace reparaciones, hay una completa ignorancia y la energía se debe administrar, no es que enciendo y apago, se debe administrar el uso”.
“La lectura del medidor es primordial, la revisión de las instalaciones eléctricas y tercero, un modelo pequeño, pero educativo que tiene que ver con el apagado y encendido de los aparatos”.
Juan Carlos López, director del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor.
PLANIFICAR ES FUNDAMENTAL
Esta administración de la energía y uso eficiente de los electrodomésticos debe empezar con el desarrollo de conocimiento. Alemán dice que “debería haber un tipo de conocimiento básico, la gente debe aprender a interpretar la facturación que manda Disnorte Dissur, mucha gente tiene poco conocimiento de los tipos de tarifa, de los kilovatios hora, cuánto consumen al mes, (se debe) llevar un reporte diario de cuánto estoy consumiendo y eso lo podés hacer básicamente leyendo el medidor”.
El siguiente paso es iniciar un proceso de planificación y moderación en el uso de los aparatos “o sea no planchar todos los días, no utilizar lavadoras, secadoras y aires acondicionados en horas pico y utilizarlos moderadamente, la temperatura de los aires acondicionados debe estar entre los 26 y 27 grados.
Mucha gente pone los aires acondicionados para refrigerar y no son equipos de refrigeración, son de climatización, el problema es que la gente baja la temperatura de esos aires, ellos consumen mucha más potencia y eso eleva lo que uno paga al final del mes”, puntualiza Alemán.
EL PEAH: UNA ALTERNATIVAPARA AHORRAR
A raíz de lo vital que es ahorrar energía y dinero, el Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor que dirige López creó el Programa Educativo de Ahorro Energético para el Hogar (PEAH).
La apuesta del PEAH es por el modelo de pago programado: saber cuál es el presupuesto del que se dispone para pagar la factura de energía eléctrica y, basado en eso, saber cuánto se puede consumir.
López comentó que el programa consiste en “una lectura diaria del medidor durante un mes y una revisión de los recibos de los últimos 24 meses; se evalúa la economía familiar, los problemas que tengan con la energía y el estado físico y técnico de las instalaciones eléctricas y de los electrodomésticos, además se dan recomendaciones técnicas y legales y se entrega una tabla de consumo con las horas uso de cada aparato eléctrico calculadas en kilovatios y el valor que se va a pagar”.
La aplicación del plan está a cargo de los habitantes de cada casa, pero el personal del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor realiza visitas una vez al mes por tres meses para verificar que se sigan llenando las tablas de datos.
Actualmente el PEAH, que tiene un costo de 1,600 córdobas, se aplica en 17 casas de Managua, pero hay posibilidades de que empiece a ofrecerse en Matagalpa y Carazo y de que se cree un software con el cual se pueda llevar el control del consumo desde una computadora.
Finalmente lo importante es que usted sepa utilizar eficientemente cada electrodoméstico de su hogar, sobre todo los pequeños que emiten calor, como la plancha y el microondas.
EL CONSUMO FANTASMA
Según Mario Alemán, presidente del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE), sección Nicaragua, hay que tener en cuenta que “el equipo que se deja conectado, por el tiempo que está conectado a un tomacorriente, aunque no esté encendido, consume un tipo de energía que se llama fantasma y si se deja conectado durante todo un día, pues va a consumir un porcentaje”.
Alemán agrega que esto también es válido para los cargadores de celulares que pasan “pegados” a un tomacorriente aunque el celular no esté conectado a ellos, “todo cargador que esté conectado a un tomacorriente consume energía, lo que pasa es que es mínimo”, debido a que los cargadores de celulares, los relojes, los radios y computadoras portátiles son de los aparatos que menos energía consumen.