El gobierno costarricense maneja con cautela las propuestas de empresas extranjeras para construir un canal seco interoceánico que le permita competir en el traslado de contenedores con el de Panamá y otros proyectos parecidos en Centroamérica.
Carlos Segnini, Ministro de Obras Públicas y Transportes, cartera a la que pertenece el Consejo Nacional de Concesión (CNC); no ha querido profundizar sobre cómo maneja el gobierno este proyecto a pesar de la insistencia de los medios de comunicación, incluido LA PRENSA.
Escuetamente Segnini ha dicho que a “todos (en el gobierno) nos interesa”, incluido al presidente Luis Guillermo Solís. Añadió que aún hay que analizar su viabilidad y las propuestas de empresas para desarrollar el canal bajo el método de concesión de obra pública. “Aunque sabemos que lo tenemos que impulsar”, dijo al programa radial Nuestra Voz, de Radio Monumental.
Hace dos semanas, el director del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), Guillermo Loría, explicó en un foro en la Universidad de Costa Rica, que su país construiría el canal seco y tendría una extensión de trescientos kilómetros para unir a los puertos de Moín en el Caribe, y Bahía Salinas en el Pacífico. Este último se construiría como parte del proyecto y estaría ubicado cerca de la frontera de Nicaragua.
El proyecto costaría 7 mil millones de dólares al menos dos empresas transnacionales estarían interesadas en su construcción.
“Esto fue un ejercicio académico. Nosotros en Lanamme tenemos un rol en el tema de infraestructura y una labor de fiscalización legal en tema de carreteras, en este otro tema no tenemos nada que ver, pero al ser parte de la escuela de ingeniería civil y al conocer las intenciones de inversionistas decidimos hacer el foro, pero es un ejercicio académico, nosotros no tenemos que ver en la decisión ni en recomendar ni en ningún otro aspecto”, explicó.
Loría recordó que las empresas Amega de Canadá y Tico con capital originario de Estados Unidos, están dispuestas a invertir dinero por medio de la figura legal de concesión de obra pública que en este tipo de proyectos regula el CNC, para lo cual han realizado estudios de prefactibilidad.
“Lo hacemos porque hay dos empresas serias. Ni siquiera es una intención que pareciera nacer en el gobierno de Costa Rica, sino dos empresas internacionales que quieren aportar mucho dinero, les interesan ciertas condiciones geográficas de Costa Rica para hacer el canal”, añadió.
Las empresas consideran óptimas las condiciones de llanura plana del norte de Costa Rica fronterizo con Nicaragua, para construir un canal que según Loría, sería fácil de construir; con altura de 0 a 200 metros y de 200 metros a cero en una distancia de 300 kilómetros.
“Las dos empresas han hecho estudio de prefactibilidad y les parece que el proyecto es económico. No recomendamos nada porque no es nuestro roll pero lo sometemos a discusión para la ciudadanía. Será decisión del gobierno.”, explicó Loría.
Segnini manifestó que hay 5 empresas interesadas en el proyecto, pero no las mencionó hasta que no sean analizadas.