Buck Showalter, quien tiene fama de armar equipos y después ver cómo otros mánagers ganan con ellos, pudo alcanzar la cúspide con los Orioles este año, y debe llevarse el premio al mejor timonel de la Liga Americana.
Es probable que haya una predisposición para pensar en Ned Yost por el regreso de los Royals a la postemporada desde 1985, o por Mike Scoscia, cuyos Ángeles colecionaron el mejor récord del beisbol (98-64) este año.
Sin embargo, considere lo siguiente: Showalter y sus Orioles, ganaron la División del Este sin su catcher titular Matt Wieters y sin su tercera base regular, Manny Machado, quienes se lastimaron.
Piense, por ejemplo, ¿qué habrían hecho los Royals sin Salvador Pérez y sin Mike Moustakas? Pero la tropa de Baltimore sorteó la dificultad y saltó el charco. Y para remate, Chris Davis se trabó, antes de ser suspendido.
Showalter, quien fue corrido de Arizona en el 2000, un año antes de ganar la Serie Mundial, y de Texas, en el 2009, un año antes de ir al clásico, cambió la mentalidad de su equipo y ahora merece el reconocimiento.
En la Liga Nacional, Matt Williams de Washington tiene la ventaja tras llevar a los Nacionales al mejor balance en el circuito (96-66) y con una gran lista de jugadores lesionados, algo que no sufrió en la Americana, Scioscia.
No debe ser fácil pagar para Williams, si tiene como rivales a Bruce Bochy de los Gigantes y a Clint Hurdle de los Piratas, quienes también desplegaron un recital de talento en la campaña.
Pero Williams hizo más con menos en la temporada, que es lo que se considera para determinar al ganador. Aquí no influyen los playoffs.