“Es mucho más peligroso el dengue que el Chikungunya”, asegura el epidemiólogo Leonel Argüello, pues solo una minoría de pacientes queda con dolores e inflamaciones crónicas y la tasa de mortalidad es mínima. LA PRENSA/ ARCHIVO

Chikungunya y embarazo

María Silva está embarazada. Le duelen las muñecas, presenta fiebre y su piel, en ciertas áreas, se pobló de puntos rojos. Fue hospitalizada. Tiene miedo. Creen que es Chikungunya.

María Silva está embarazada. Le duelen las muñecas, presenta fiebre y su piel, en ciertas áreas, se pobló de puntos rojos. Fue hospitalizada. Tiene miedo. Creen que es Chikungunya.

[doap_box title=»Nutrición: clave» box_color=»#336699″ class=»aside-box»] Las embarazadas, según la nutricionista Ligia Pasquier, “demandan mayores nutrientes por estar en la etapa de formar un nuevo ser”, por ello insiste en que si están desnutridas tienen un “factor más de riesgo que hace que el organismo esté más debilitado”.
Ingerir más antioxidantes, proteínas y agua, evitar grasas saturadas y lavar bien los alimentos son algunas de las recomendaciones que ella sugiere para evitar que el cuerpo tenga pocos nutrientes y esté más fuerte ante este tipo de virus. Para desinflamar recomienda la chiltoma y el pescado, entre otros. [/doap_box]

““Háganle una cesárea””, recomiendan algunos miembros de su familia. ““El niño va a nacer infectado””, temen otros. El caso de María prueba que hasta ahora, en Nicaragua, poco se sabe acerca de lo que implica contagiarse de este virus durante la gravidez.

Un aborto espontáneo es uno de los escenarios más graves en este período. ““No es algo muy frecuente, pero sí es posible””, asegura el epidemiólogo Leonel Argüello.

Para él, una detección temprana de la enfermedad y su correcto seguimiento médico permitirán que, tanto la madre como el niño, superen las tres fases del virus sin mayores complicaciones.

El Chikungunya, contrario a los temores de la familia de María, no se transmite al feto durante el embarazo. Esto sucede solo ““si la madre tiene la enfermedad cuatro días antes o dos días después del parto””, explica la pediatra infectóloga, María Mercedes Somarriba. Aún durante el periparto, las probabilidades de que esto suceda son de ““un cincuenta por ciento””, aclara.

¿Qué hacer?

La cesárea no es una de las opciones sugeridas, afirman ambos expertos. Lo ideal, opina Somarriba, es que ““si la madre da la oportunidad y el bebé está sano dentro del vientre (…) se quede allí tranquilo y que la madre curse la enfermedad””.

Amamantar no está prohibido, sobre todo cuando la mujer ya superó el virus.

Podrían complicarse, según Argüello, las embarazadas con presión alta o anemia. ““Tenés una persona más débil y el Chikungunya es una enfermedad agotadora””, advierte.

[doap_box title=»361″ box_color=»#336699″ class=»aside-box»] casos positivos en todo el país fue el balance que la primera dama Rosario Murillo presentó este viernes. No se sabe cuántos de estos corresponden a mujeres embarazadas, recién nacidos o personas de la tercera edad. [/doap_box]

El tratamiento, explican, para estos casos es el mismo: suero, reposo y acetaminofén. Para prevenir el virus sobran mosquiteros, ropa que cubra el cuerpo y limpieza. De cualquier forma es vital que ante la fiebre acudan inmediatamente al médico, insisten.

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