La movilización internacional contra la epidemia de ébola en África occidental empieza a dar frutos con un descenso de la propagación del virus, que sin embargo ha causado miles de muertos no contabilizados, según las autoridades.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) se mostró el jueves segura de la baja del número de nuevos casos en algunas regiones, en particular en Liberia, el país más afectado, pero reconoció que la transmisión sigue siendo intensa en el oeste de Sierra Leona y en el sur de Guinea. Hay muchos muertos que faltan en esta epidemia, subrayó Christopher Dye, director de estrategia de la OMS, al mencionar la persistencia de prácticas funerarias riesgosas.
El presidente de Sierra Leona, Ernest Bai Koroma, criticó a los responsables locales de la región rural del oeste del país, presionándolos a que pongan fin a los rituales mortuorios que implican contacto con los cuerpos.
PROGRESOS EFÍMEROS
En Liberia, que tiene más de la mitad de los casos y de los muertos, la tendencia a la estabilización parecía confirmarse, luego de la llegada de material y personal, en especial el despliegue de más de mil militares estadounidenses.
La presidenta liberiana Ellen Johnson Sirleaf inauguró el miércoles con la embajadora de Estados Unidos, Deborah Malac, un hospital de 25 camas para los enfermeros, que entre el personal sanitario son los más afectados por la epidemia (546 contaminados, 310 muertos).
El presidente estadounidense Barack Obama pidió al Congreso más de seis mil millones de dólares de fondos de urgencia para combatir la epidemia en África occidental y para administrar el riesgo en Estados Unidos. La ONU indicó esta semana que recibió 572 de los 988 millones de dólares que pidió para combatir el ébola.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A