Cientos de palestinos se enfrentaron nuevamente ayer a la Policía israelí lanzando piedras y artefactos incendiarios en Shuafat, un campo de refugiados de Jerusalén este, en estado de alerta para la plegaria musulmana semanal.
Los policías respondieron disparando proyectiles de goma, granadas ensordecedoras y gases lacrimógenos en un paso cerca del muro de separación que supuestamente debe proteger a Israel de los ataques procedentes de Cisjordania.
Más de 1,300 policías israelíes estaban movilizados en Jerusalén Este y la Ciudad Vieja, al pie de la Explanada de las Mezquitas, que concentra la tensión actual, indicó una portavoz policial. La calma seguía en la Ciudad Vieja y sus alrededores. La violencia se reanudó después de la plegaria, más al norte.
El campo de Shuafat, donde se hacina una población pobre separada de Jerusalén Este por el muro, es uno de los sectores más afectados por la violencia que desde el verano (boreal) sacude a Jerusalén oriental, la parte palestina de la ciudad anexada y ocupada por Israel. Para evitar más episodios de violencia, la Policía prohibió a los hombres menores de 35 años entrar en la Explanada, el tercer lugar santo del Islam, también venerado por los judíos.
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