Mala administración, supuestos actos de corrupción y mal manejo de los equipos, provocaron el colapso de la planta hidroeléctrica Las Canoas, cuyo control fue asumido por Enatrel mediante la firma de un poder general de administración que tiene vigencia por veinte años.
La planta dejó de funcionar a finales del 2010, al dañarse totalmente las cuatro microturbinas, que en su capacidad total producían 1.78 megawatts al sistema de distribución nacional, generando un ingreso mensual de sesenta mil dólares a la municipalidad de Teustepe.
El vicealcalde Luis Rigoberto Obando confirmó que la Alcaldía de Teustepe celebró un convenio de colaboración con Enatrel para reactivar las microturbinas y producir energía.
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El concejal del PLI, Leopoldo Obando, confió que al asumir la administración Enatrel, le quitaron la camioneta que utilizaba la alcaldesa sandinista Elízabeth Bermúdez, porque pertenece a la empresa. Reprochó el derroche de dinero que se hacía al tener empleados a más de treinta trabajadores, los cuales fueron indemnizados con recursos de la Alcaldía municipal. LA PRENSA intentó conocer la versión de la alcaldesa sandinista de Teustepe, Elízabeth Bermúdez, pero esta no quiso pronunciarse.
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La empresa solamente era explotada con la venta de agua para el riego de 4,800 manzanas de arroz, con un pago de 250 córdobas por manzana.
GENERABA INGRESOS
Los ingresos mensuales generados por Las Canoas, eran de aproximadamente 80,000 dólares, entre la generación de energía eléctrica, el complejo Turístico y la venta de agua a los arroceros.
En su momento Francisco Ramírez, conocido como Chicón, extrabajador de la Alcaldía de Teustepe, hizo serias denuncias del despilfarro en la empresa y los actos de corrupción del entonces gerente que generaron la destitución del alcalde Bayardo Aráuz.
[doap_box title=»Venta de agua a arroceros» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La empresa municipal de generación hidroeléctrica Las Canoas, fue creada mediante la ley 538, aprobada el 10 de mayo del 2005.
Las utilidades generadas por la operación de Las Canoas serían destinadas a la inversión y capitalización de la empresa, así como al desarrollo de la electrificación rural en el municipio; sin embargo, lo que ocurrió fue la ruina total, pues se explotó al máximo la venta de agua a los arroceros y a pesar de estar dañadas las turbinas, se manejaba una planilla de más de treinta trabajadores en la empresa, incluyendo funcionarios del Frente Sandinista.
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“Para Teustepe es un bien esa empresa, en tiempos de alcaldes liberales ese fondo se ocupaba para ayuda de la pobretería y ahora toda esa plata iba al bolsillo de ellos, se repartían con la cuchara grande, pero se les termino el negocio”, expresó el concejal del PLI, Leopoldo Obando
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