Estados Unidos reconoció y valoró ayer el significativo aporte de Cuba en la lucha contra el ébola en África Occidental, aunque evitó responder a la oferta del expresidente cubano, Fidel Castro, de colaborar con su país para combatir la enfermedad.
Nigeria logró vencer oficialmente el ébola, que llegó a este país, el más poblado de África, en julio, cuando un estadounidense procedente de Liberia llegó al aeropuerto de Lagos, donde murió días después.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció hoy que ya han pasado 42 días en Nigeria desde que todas las personas que tuvieron contacto con el portador inicial o con algunas de las personas a las que infectó no han desarrollado la enfermedad, por lo que el país está “libre de ébola”.
[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]4,555 muertos y más de 9,200 infectados ha dejado el virus del ébola, concentradas casi todas en Liberia, Sierra Leona y Guinea Conakri, según las cifras de la OMS.[/doap_box]
Reconocemos y apreciamos esta contribución (de Cuba), dijo la portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, en su conferencia de prensa diaria. El hecho de que un país tan pequeño esté proporcionando tantos recursos más que muchos otros países, francamente supone una contribución significativa, añadió Harf.
El presidente de Cuba, Raúl Castro, anunció ayer que otras dos brigadas sanitarias de la isla partirán hoy con destino a Liberia y Guinea Conakri para colaborar en la lucha contra el ébola.
Harf recordó que el viernes, el secretario de Estado, John Kerry, celebró la aportación de Cuba a la lucha contra la epidemia. Ya estamos viendo a países grandes y pequeños contribuir de forma impresionante a la primera línea (de combate al ébola). Cuba, un país de solo 11 millones de personas, ha enviado 165 profesionales, y planea enviar casi trescientos más, dijo Kerry en un discurso centrado en la respuesta al ébola.
En un artículo titulado La Hora del Deber, publicado el sábado, Fidel escribió: Gustosamente cooperaremos con el personal norteamericano en esa tarea. Harf no descartó la posibilidad de una conversación al respecto entre EE. UU. y Cuba, que carecen de relaciones diplomáticas desde hace más de medio siglo, pero dijo desconocer si el Gobierno estadounidense está abierto a ello y pidió tiempo para consultar con los expertos en el tema en el Departamento de Estado.
La organización Cuba Now, que aboga por una flexibilización de las relaciones entre EE. UU. y Cuba, criticó la falta de claridad en la respuesta del Departamento de Estado a la oferta de Castro. Con el creciente miedo al ébola en casa, Estados Unidos sería muy miope si no deja a un lado sus diferencias y da la bienvenida a Cuba como un aliado contra esta crisis de salud pública, afirmó el director ejecutivo de Cuba Now, Ric Herrero, en un comunicado.
The New York Times alabó ayer en un editorial la enorme contribución de Cuba a la lucha contra el ébola y defendió la necesidad de que EE. UU. colabore con las autoridades cubanas en ese esfuerzo. El diario respaldó así el llamado hecho por Castro, al considerar que tiene toda la razón al argumentar que Estados Unidos y Cuba deben poner a un lado sus diferencias, así sea temporalmente, para combatir una amenaza global.
PIDEN NO POLITIZAR
Ayer, Raúl Castro, anfitrión de una cumbre especial de los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en La Habana, expresó en el discurso inaugural: Consideramos que debe evitarse cualquier politización de ese grave problema que nos desvíe del objetivo fundamental que es la ayuda en el enfrentamiento a esta epidemia. Aseguró que Cuba está dispuesta a trabajar codo con codo con todos los países, incluyendo los Estados Unidos.
Los delegados firmaron una declaración de intenciones de 23 puntos, entre los que se destacan el llamado a la creación de grupos de bioseguridad con capacitadores cubanos, aceitar los mecanismos de información entre las naciones, reforzar las medidas de vigilancias en aeropuertos y fronteras y dar prioridad al apoyo a los sistemas de salud más vulnerables como el de Haití y otras islas del Caribe.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reanudó ayer su construcción de coaliciones internacionales, ahora para combatir al ébola. Se comunicó con gobernantes mundiales para convencerlos mediante teleconferencias o declaraciones públicas con un solo mensaje claro: Contener al virus mortal en su origen es la mejor estrategia para impedir la propagación del brote.

LA PRENSA/EFE
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