El huracán Gonzalo mantenía ayer su destructiva fuerza cuando se encontraba a punto de alcanzar las islas Bermudas, donde ya se sentían sus lluvias y potentes vientos, que dejaron a miles a oscuras. Cuando su ojo se encontraba apenas a ochenta kilómetros al suroeste de las Bermudas, Gonzalo era un huracán de categoría tres de las cinco de la escala de Saffir-Simpson, con vientos de 185 kilómetros por hora y ráfagas más fuertes, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A