Luis Vega Miranda

Canal podría terminar en gran estafa

No soy vidente ni agorero ni oráculo. Pero puedo intuir que con eso del Gran Canal por Nicaragua lo que puede estar por suceder es otra piñata de mayores proporciones que el derrotado Frente Sandinista llevó a cabo en los años noventa; el robo más descarado de la historia del país de los bienes del Estado y de propiedades privadas.

Con la diferencia que en aquella funesta ocasión los mayores afectador fueron los ricos, los empresarios, la clase media y media alta, los cuales de alguna manera han sido indemnizados pero sin recuperar los valores reales de sus bienes arrebatados, que hoy gozan muchos miembros del partido en el poder a costa del pueblo que pagó por ellos, y continúan participando de la corrupción todavía no calculada.

En esta ocasión los que van a ser expropiados, desalojados y despojados de sus únicas o pocas propiedades van a ser millares de campesinos, dueños de tierras dedicadas al cultivo del que obtienen el sustento diario de sus humildes familias y contribuyen a la producción nacional. Y según investigaciones de organizaciones civiles, en la proyectada ruta del imaginario Canal se encuentran decenas de poblaciones ocupadas por grupos de etnias indígenas cuyos ancestros están enterrados en esos sitios.

Con el tratado Ortega–Wang Jing, en que el presidente inconstitucional concede parte de la soberanía nacional a un empresario chino, de cuyo país se sospecha está detrás de esto del Canal, a imagen y semejanza del Tratado Chamorro-Bryan, el cual parte en dos el país, pues lo atraviesa de mar a mar, las organizaciones defensoras de la naturaleza advierten de la desaparición de muchas especies de la fauna, flora, acuática, y es más, de valiosas reliquias arqueológicas.

Además de la destrucción del Gran Lago y bosques enteros, la aventura en que se ha embarcado el gobernante incluye necesariamente el desalojo de miles de pequeños y medianos propietarios de tierras dedicadas a la agricultura y ganadería, que no tendrían adonde reubicarse, perdiendo sus tradiciones y costumbres, por un puñado de pesos que ya les están prediciendo que recibirán a cambio de sus medios de producción, mandándolos irremediablemente a comenzar de nuevo. Razón tienen las marchas de protesta de los afectados, algunas reprimidas.

Triste destino sería este de hacerse realidad por un futuro Canal a construirse en el fin del mundo. Canal que ha estado en el imaginario nicaragüense desde la conquista y la colonia española. Todo parece bonito en el papel. Fastuoso y mágico. Hasta despistados empresarios que no tienen nada que perder han expresado su preocupación por el impacto ambiental que produciría.

Soy parte de muchos nicaragüenses que piensan que el Canal solo puede estar en la mente de un grupo de ilusos aventureros, que posiblemente ven venir un gran negocio de tierras. Junto a analistas respetables, ambientalistas, sociólogos, académicos y técnicos, que opinan que el Canal será destructivo, estamos otros, que pensamos que el Canal no pasaría de las expropiaciones y usurpaciones usando una ley injusta, y que sin poner una Pica en Flandes, una vez afuera los dueños de las tierras, y ante la inviabilidad del Canal, si no se devuelven a sus propietarios, que sería difícil, vendrán otros que harán ofertas, y otros como privilegiados, tomarían posesión alegremente de ellas.

Ojalá estuviera equivocado. Pero la realidad no me dice lo contrario, pues a falta de información clara y estudios profundos, repuestas a cuestionamientos serios, con explicaciones demagogas, puedo especular, con derecho a cierta precisión (a riesgo de condenas humanas), lo que podría suceder

. El autor es Presbítero anglicano y abogado.

COMENTARIOS

  1. Silvio
    Hace 12 años

    Ni dudarlo! Ademas que creara desplazados y empobrecidos por el canal que irán a vivir en la marginalidad en las ciudades.

  2. willy garcia
    Hace 12 años

    Es comentario popular que lo que preparan es un robo de tierras descomunal – tienen que e hacer puertos para que entre maquinaria pesada – un puerto lleva en el menor tiempo 1 año haciendo antes el dragado falacia que la construcción del canal dura 5 años – y los 100 mil millones los arrancaran de arboles de miembros – geofasia es la enfermedad que tienen – vende patria.

  3. Hace 12 años

    Antes q nada felicidades por tan buena redacción mas claro que el agua no lo pudo decir.
    Uo pienso lo mismo vivo en Europa en España y tengo muchos amigos españoles que ya me han preguntado por el dichoso canal y siempre me dicen lo mismo » no jodas que lo van hacer por el lago lo van asestruir y esa libre gente humilde que será de ella» con lo linda que es mi país tan rica en naturaleza se podría vivir del turismo aprovechando sus recursos naturales solo hay que invertir mas.

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