Las tuberías flexibles evitarían que se dañen las redes de agua potable y que los hidrantes se queden sin agua. LA PRENSA/ARCHIVO

Ay… esas viejas tuberías

Siglos atrás la gente se abastecía de agua de pozos o la compraba en las pipas, pero en los años cuarenta del siglo pasado Managua empezó a ser recorrida por tuberías de cemento que llevarían el agua potable a las casas y de las cuales todavía hoy sobreviven algunas, que ya han dado su vida útil.

 

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Según Herrera, una posible solución sería colocar tuberías flexibles, “ir introduciéndolas dentro de las tuberías viejas, porque sin romper toda la ciudad podés meter tuberías flexibles y así vas mejorando las líneas, pero hay que tener dinero para invertir”.

Uno de los sectores que necesita con urgencia una renovación de tuberías es el mercado Oriental, pues “es un relajo de tuberías viejas con nuevas y hay roturas que nadie las repara”, puntualizó Herrera.

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Siglos atrás la gente se abastecía de agua de pozos o la compraba en las pipas, pero en los años cuarenta del siglo pasado Managua empezó a ser recorrida por tuberías de cemento que llevarían el agua potable a las casas y de las cuales todavía hoy sobreviven algunas, que ya han dado su vida útil.

“Las tuberías empezaron a colocarse a raíz de que se instaló la Compañía Aguadora de Managua, pero ya desde el siglo XIX había tuberías de agua, aunque era un sistema único, o sea se bombeaba agua del lago a la loma de Tiscapa y de ahí se bajaba a través de tuberías para las principales casas de Managua”, recuerda Bayardo Cuadra, historiador capitalino.

Luego, en los años setenta, cuando fue creciendo la red, empezaron a construirse “tuberías de hierro colado, especialmente las conexiones domiciliares, porque las redes que van en la calle también eran de cemento, y ya después del terremoto se empezó a usar el PVC, entonces tenés tramos de las tuberías, algunas líneas de conducción que son de cemento, tramos que son de hierro y tramos que son de PVC”, explica Ruth Selma Herrera, extitular de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal).

Herrera señaló que actualmente las zonas residenciales de Managua, tanto las urbanizadoras como los asentamientos, ya tienen PVC, pero que esta combinación de materiales causa que “si se rompen los tubos de cemento se te afecta el agua donde las redes ya son de PVC, porque la perdés en todas las líneas de conducción”, además que implica contaminación en el líquido que luego consumen los habitantes.

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